www.elmundofinanciero.com

¿HAY PUNTO DE CONVIVENCIA Y EQUILIBRIO?

Algunas medidas ante el terrorismo islámico

· Por Enrique Miguel Sánchez Motos, Administrador Civil del Estado

By Enrique Sánchez Motos
sábado 26 de agosto de 2017, 09:23h
Enrique Sánchez Motos
Enrique Sánchez Motos
Una rabia intensa recorre España. Los atentados de Barcelona y Cambrils y las terribles acciones que se estaban preparando desde Alcanar han conmovido a toda España. Algunas de las actuaciones que se han realizado han dado lugar críticas por la inoportuna diferenciación entre asesinados de nacionalidad española y catalana o por la falta de cooperación de los Mossos con la Guardia Civil a la que no se la permitió en Alcanar acceder a los restos de la casa que las fotos mostraron llena de un gran número de bombonas de gas. Ha habido críticas también a la ausencia de bolardos o maceteros en las Ramblas que hubiesen impedido la entrada de la furgoneta. Todo esto son temas políticos que España como un todo y sus ciudadanos individualmente deben abordar pero no son los más importantes. Lo esencial es el análisis de las causas que han dado a los terroristas motivación y medios para realizar los atentados. Vaya por delante que todo terrorismo debe ser combatido pero ahora nos encontramos con un tipo de terrorismo de alcance internacional Francia, Gran Bretaña, Bruselas, Estados Unidos, etc que está intensificando y diversificando su ejercicio del terror. Es evidente, como todo ciudadano con sentido común reconoce, que las raíces de este terrorismo se encuentran en una interpretación totalitaria e imperialista del islam que justifica someter a todos los ciudadanos del mundo a una futura dictadura teocrática. Esto lo reconocen la gran mayoría de ciudadanos de todas las ideologías y religiones, incluyendo obviamente a los musulmanes que explícitamente han condenado los atentados y que manifiestan que el islam que ellos practican está en contra de esas actuaciones.

Por tanto, la causa central de este terrorismo es una interpretación del islam que admite, tolera y justifica la violencia terrorista. Este contexto interpretativo puede dar lugar a una cierta islamofobia que debe rechazarse pero cuyo mejor antídoto son, como está sucediendo ahora, las manifestaciones de musulmanes en España y de sus líderes religiosos contra el islamismo radical que también se manifiesta y lo sufren en los países islámicos Egipto, Libia, Líbano, Tunez, Marruecos, Irak, Siria, Afganistán, etc. No obstante, no puede ignorarse que la posible islamofobia es una consecuencia del terror islamista y no éste una consecuencia de aquella.

Por tanto la lucha contra el terrorismo islámico debe seguir considerando que la causa central de éste es una interpretación del islam que le reconoce una superioridad moral absoluta sobre las creencias de los demás y que justifica la lucha sagrada por imponerlo, utilizando entre otros medios el terror para lograrlo.

Las medidas que se adopten deben ser equilibradas pero firmes. Equilibradas para que sean de aplicación a toda ideología, filosofía o religión. No deben ser medidas especiales contra un determinado ismo sino de aplicación genérica a todos, si bien priorizando en aquellos que sean más beligerantes o más activos.

Por otra parte se necesitan medidas firmes que respeten los derechos y libertades pero que tengan en cuenta que la seguridad es imprescindible para que éstos se puedan ejercer. Hubo en su tiempo una polémica teórica sobre si cabía poner grabadoras de imágenes en los lugares públicos porque eso podía restringir la libertad. Hoy en día esa polémica ha desaparecido. En múltiples lugares públicos hay videograbadoras que sirven como garantes de la libertad, que disuaden a los delincuentes y que permiten su identificación y detención.

Por ello es conveniente reflexionar y adoptar una serie de medidas de aplicación a la mayor brevedad a todos los lugares o instituciones formativas islámicas y por supuesto también a los de todas las religiones, filosofías, ideologías y escuelas de pensamiento:

1º Deben estar legalizados, porque una cosa es el inalienable derecho de reunión culto y otra muy distinta son los lugares públicos de reunión, llámense mezquitas, iglesias, ateneos, etc.

2º El acceso a los mismos debe ser libre con carácter general y, lo que en ellos se enseñe debe ajustarse a los valores constitucionales, igualdad de hombre y mujer, etc.

3º Aunque pueda parecer redundante todos esos lugares de reunión deberían por ley ser obligados a manifestar mediante pancartas y escritos de sus responsables su repulsa ante los atentados terroristas en los términos y modos que se establezcan por ley y normas de rango inferior.

4º Sus textos formativos deben no solo no inducir al uso de la violencia sino renunciar explícitamente a ella. Igualmente deben reconocer su acatamiento expreso a los valores constitucionales en la forma en que se reglamente. Esto sería de aplicación a todo material de formación religiosa, filosófica o ideológica, en sus distintos medios de expresión web, libros, videos etc.

5º Todos los centros deben tener al frente a un responsable que asume el control del mismo como garantía de que lo que en él se predique o propugne esté ajustado a los valores constitucionales.

6º El incumplimiento de estas medidas debería ser fuertemente sancionado con cierre y expropiación de centros y expulsión de los responsables y personas implicadas en ese incumplimiento. Estamos ante una situación especial y ello requiere sanciones especiales.

7º Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad deben ser dotadas de los medios necesarios para vigilar y lograr el cumplimiento de estas medidas.

Por otra parte en la vida social debe reconocerse que todos los ciudadanos de España deben respetar en la esfera social unos valores básicos. Por ejemplo, no se puede ir con la cara cubierta por la calle; hay que respetar las reglas generales de sacrificio de animales, el día festivo por excelencia es el domingo; en los trabajos las normas de vestuario serán las que las empresas establezcan en especial en los lugares de atención al público, etc. Todo ello debe reflejarse en la normativa del Estado, CC.AA y Ayuntamientos.

Igualmente se debería dar formación a los inmigrantes para darles a conocer la cultura occidental y ayudarles en su adaptación en materia de convivencia, vida en social, etc para que puedan sentirse ciudadanos con los derechos plenos que legítimamente les correspondan.

En paralelo al derecho y a la obligación de España de proponer sus propias medidas sería muy conveniente intensificar la unidad de acción con otras naciones europeas para frenar y derrotar al terrorismo y homologar con ellas, en lo posible, las medidas y actuaciones que permitan un claro contexto de convivencia e integración con pleno respeto a la cultura europea.

Asimismo, preferentemente desde el ámbito europeo, deben acordarse con los países islámicos medidas que impidan que el pensamiento islámico pueda ser factor de motivación de terroristas islámicos.

Las meras palabras llenas de buenas intenciones tales como apelaciones genéricas a la unidad, a la convivencia etc, etc. no valdrán para nada si no se acompañan de medidas concretas adecuadas y suficientes. La clase política debe mojarse en temas concretos. El terrorismo islámico puede causar mucho daño y por supuesto fomentar la islamofobia. Actuemos.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (1)    No(0)
Compartir en Meneame enviar a reddit compartir en Tuenti

+
3 comentarios