www.elmundofinanciero.com

PRÓFUGO EN COLOMBIA

El oscuro expediente de violador del padre Antonio Mena Abadía

El oscuro expediente de violador del padre Antonio Mena Abadía

· Por José E. Mosquera (@j15mosquera)

miércoles 24 de octubre de 2018, 09:14h
Compartir en Google Bookmarks Compartir en Meneame
Después de dos décadas de evadir la justicia está preso en Colombia el padre Antonio José Mena Abadía (Danilson Mena Abadía), acusado de violar a varias niñas en Colombia, Nicaragua y Bolivia. Por los escándalos de pedofilia por abusos sexuales cometidos por decenas de Sacerdotes contra menores de edad, la Iglesia Católica vive un sisma que amena su liderazgo espiritual en el mundo. El papado del Francisco vive momentos de crisis por la corrupción que han desatado los escándalos de abusos sexuales de los sacerdotes contra monjas y menores en los cinco continentes.


En Colombia, la Iglesia Católica, también vive su propio drama por más de 35 sacerdotes acusados pederastia y abuso de menores, algunos de ellos protegidos por la curia. En solo la Arquidiócesis de Medellín, se conocen 17 casos de sacerdotes implicados en escándalos pedofilia. En los últimos años más de una decena de sacerdotes colombianos han sido condenados por abusos sexuales contra menores de edad y en la Fiscalía General de la Nación cursan una decena de investigaciones contra prelados por abusadores. Las cifras habla sobre decenas de casos que los Arzobispos y obispos encumbren y protegen a los sacerdotes implicados en escándalos de abusos contra menores.

La Iglesia Católica del departamento del Chocó, la Diócesis de Quibdó no es la excepción con los escándalos por los abusos sexuales de sus ministros contra menores. En el Chocó, después de más de una década de evadir la justicia con su cambio de identidad por fin fue recluido, el 8 de octubre del año en curso en la cárcel de Quibdó, el padre Antonio José Mena Abadía.

El Juzgado Primero Penal Municipal de Quibdó,profirió medida de aseguramiento en centro carcelario responsable de abusar sexualmente de una menor de 13 años. Según la denuncia que instauró en septiembre de este año, el padre de la menor, un vendedor ambulante, Robinsón Mosquera, el padre Mena Abadía, abuso de su hija el 23 de diciembre del 2016, ella quedo en estado de embarazo y cuando nació en niño, el presbítero inicialmente respondía económicamente y meses después dejó de dar el aporte.

Fue por eso que en cumplimiento de una orden judicial de la Fiscalía Seccional de la ciudad colombiana de Quibdó y el Juzgado Primero Penal con funciones de Control de Garantías, el 4 de octubre ordenó la captura del Sacerdote y profesor de la Universidad del Chocó, Antonio José Mena Abadía (Danilson Mena Abadía) por el delito de acceso carnal abusivo contra una menor de 13 años.

Se preguntarán ¿Quién es el padre Mena Abadía? un hombre nacido en Quibdó, en el hogar de una familia humilde y católica, formada por un padre ya fallecido que trabajo como Auxiliar de Topografía en el antiguo Ministerio de Obras Públicas de Colombia, en la Seccional del departamento del Chocó, una ama de casa. Familia que por su férrea vocación católica, el clero de Quibdó les ayudó con la formación educativa de sus hijos, una de sus hijas como monja y a Antonio José como Sacerdote. El padre Antonio José, desde temprana edad se destacó como catequista en las parroquias de Fátima y San Judas Tadeo de la ciudad de Quibdó, y por su liderazgo entre sus compañeros la Curia le ayudo en su formación como diácono y luego como Sacerdote.


Desde aquellos remotos años del decenio 80 del siglo XX, el padre Antonio Mena ha sido un religioso protegido por la curia chocoana conociendo desde sus inicios como catequistas de sus inclinaciones por las depravaciones sexuales, la curia guardó silencio y en el 2007 cuando conoció su condena por violación en Nicaragua no hizo nada para entregarlo a la justicia.

Hace diez años el padre Antonio José Mena Abadía, se cambió de nombre por el de Danilson Mena Abadía para evadir sus prontuarios judiciales. Pese a que la Diócesis de Quibdó, dice que no protege las pilatunas del padre Mena, guardo absoluto silencio frente a las acusaciones de violador y varios de sus sacerdotes colegas salieron a tratar de ocultar los hechos.

Era febrero de 1997 cuando el padre Antonio José Mena Abadía, llegó al Colegio La Sagrada Familia de Riohacha como Profesor de música y religión para esa época la niña Cindy tenía 13 años una de las tantas víctimas de la depravación sexual del presbítero chocoano.

Esta niña que fue víctima del oscuro y extenso expediente de violador del Sacerdote Mena, en aquella fecha relato a la fiscalía que el cura "después que me besó empezó a meterme la mano por el uniforme, porque una faldita y a tocarme la vagina tocarme fue una cosa horrible lo que sentí en el momento que me empezó a besar el cuello lograba moverme la blusa tocarme los senos".

Así expresó la menor el drama del abuso sexual que sufrió por parte del padre Antonio (Danilson), otras niñas de 13, 14 y 15 años del mismo colegio vivieron el mismo infierno de los abusos del sacerdote. El método de Mena Abadía para ganarse la confianza de las niñas de aquella institución educativa fue ayudarles en sus tareas de catequesis, dictarles cursos para aprender a tocar guitarra. En aquel momento los padres de las tres menores denunciaron los hechos ante la fiscalía de Riohacha, pero el depravado se fugó.

El padre Antonio Mena, volvió aparecer cuatro años después en el 2011, en la ciudad de Estelí, capital del departamento del mismo, en la república de Nicaragua. El nuevo escenario de sus acciones delictiva fue en el Colegio de aquella localidad nicaragüense, donde abusó de la niña Zayra Ubeda Rodríguez, quien para esa época tenía 15 años.

La niña Ubeda narró el drama del abuso sexual de padre Mena con estas palabras: "Yo llegué con un pantaloncito símbolo y una camisetita indrame, empezó a tocar las piernas y me arranco el pantalón, entonces empecé a rechazarlos pese a decirle que no quería eso y que me soltara pero no me sorteaba e inicio a tocarme abajo y por todo el cuello y empezó a besarme por todo el cuerpo de una manera agresiva como un animal y en el mismo escritorio me penetró".

Su madre Martha Lorena Rodríguez Ruíz, relata que la niña llego a la casa y “me enseñó el bikini ensangrentado yo le dije ella vamos a denunciarlo vamos a denunciarlo y vamos a proceder y vamos a tal fin no importa que sea cura no importa lo que pase vamos a denunciar”. De hecho, la señora Marta Lorena denunció al padre Mena, ante las autoridades de Estelí, quienes encontraron en el cuerpo de Zayra pruebas contundentes para determinar que había sido violada por el padre Mena. Un juez nicaragüenses, el 2 de octubre del 2003, lo condenó a 20 años de cárcel con pruebas contenidas en los folios 63, 64 y 65 de la fiscalía departamental de Estelí, pero antes que las autoridades hicieran efectiva su detención por segunda vez, el padre Mena huyó.

Ahora el padre Mena, dice “que días después de mi regreso legal a Colombia desde Nicaragua en el 2001, una madre de familiar se acercó a las autoridades de ese país argumentando por diferencias religiosas e intereses económicos que supuestamente había abusado de su hija de 16 años, generando por parte de la justicia de ese país ningún tipo de pruebas en mi contra distinta a su denuncia”. Sin embargo, los hechos y el testimonio de Martha Lorena Rodríguez Ruíz, madre de Zayra, dice lo contrario cuando subraya que “al padre Mena no le valió el dinero su palabrería bonita ni sus influencias”.

Por lo tanto, quedan muchas dudas que la justicia nicaragüense condenará de manera poco transparente, dado que las autoridades nicaragüenses designaron como abogada de oficio a la jurista Gioconda Delgadillo y en el expediente se reseña la determinación del jurado. En ese caso el sacerdote Mena Abadía había podido acudir a la Corte Interamericana de Derechos Humanos y solicitar medidas cautelares, pero no lo hizo, sino que huyo.
Ahora dice el padre Mena “que existe en Nicaragua es una denuncia y la declaratoria de haberle realizado un juicio como persona ausente donde nunca tuvo garantías a la defensa”. De la lectura de los documentos de este caso y de los testimonios de la Asociación Autónoma de Mujeres contra el Abuso Sexual de Nicaragua, de la Defensoría del Pueblo nicaragüense y de otras personalidades que conocen esta historia, el sacerdote se contradice en sus afirmaciones.

Y más aún cuando lo que dicen las autoridades nicaragüenses fue que huyo a Bolivia, lo rastrearon y apareció ejerciendo el sacerdocio como párroco en la Iglesia de San José Obrero, en la ciudad de Camiri, Provincia de Cordillera, en el departamento de Santa Cruz. Son tan evidentes las pericias del padre Mena para evadir la justicia que dice “que el 2 de mayo del 2002 con el padre Antún Ramos, fueron los héroes cuando la ex guerrilla de las Farc causo la muerte a 119 civiles como consecuencia del lanzamiento y explosión de un cilindro bomba en la Iglesia de Bojayá, en municipio del mismo nombre en el departamento del Chocó, el norte de Colombia por las amenazas fue que se cambió el nombre.

Lo curioso es que en sus pericias para evadir la justicia, el padre Mena supuestamente paso de ser miembro de la Iglesia Católica de Bolivia a formar parte del clero de la Diócesis de Quibdó, escondiéndose de sus fechorías en aquella fecha en la parroquia de Bojayá, en las selvas del Chocó. Sin embargo, existen varias versiones de los habitantes de la Parroquia de Bojayá, que señalan que el padre Mena estuvo en aquella Parroquia de 1995 a 1986. Es decir, seis años antes de la masacre.

Lo polémico de este caso es que el padre Mena se cambió el nombre en el 2010, cuando desde el 2008 las autoridades nicaragüenses rastreaban su paradero en Bolivia y habían pasado ocho años de la masacre en Bojayá y la guerrilla de las Fuerzas Revolucionarias de Colombia (Farc) estaban en procesos de negociaciones de paz con el gobierno colombiano y, desde luego, las amenazas contra la población civil habían cesado.
Indudablemente que el padre Mena astutamente se refugió en las selvas del Chocó, obviamente para despistar a las autoridades nicaragüenses que pensando que estaba en Bolivia, el 20 de febrero de 2008 por intermedio del Viceministro de Relaciones Exteriores y Cultos de Nicaragua, tramitó la remisión del expediente Nº 0313-0003-07-07PN del Ministerio Público nicaragüense, mediante el cual se motivó su pedido de extradición a Bolivia.
En virtud haber recaído en su contra una sentencia condenatoria, emitida el 19 de octubre de 2001 por el Juzgado de Distrito Civil y Penal IN de la ciudad de Estelí por la comisión del delito de violación, tipificado en el artículo 195 del Código Penal de Nicaragua, perpetrado en perjuicio de la niña Zayra Ubeda Rodríguez.

Condena ratificada por la Sala Penal de la Corte Suprema de Nicaragua, mediante auto de 20 de junio de 2007. En el documento de solicitud de extradición que en sus apartes, dice: “La Sala Plena de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, con la facultad conferida por el inc. 3º del Artículo 50 de la Ley Nº 1970, dispone la DETENCION PREVENTIVA CON FINES DE EXTRADICION de ANTONIO MENA ABADÍA, mayor de edad, soltero, nacido en Quibdó, Colombia, diácono, piel morena, ojos negros, que a la fecha del certificado de antecedentes de fojas 43 (12 de octubre de 2001), contaba con la edad de 50 años, con domicilio anterior en el Obispado de Estela, en la República de Nicaragua, actualmente párroco de la Iglesia de San José Obrero de la ciudad de Camiri, Provincia Cordillera del Departamento de Santa Cruz".

Posteriormente, la interpol emitió una Circular Roja para pedir su captura en cualquier país del mundo como prófugo de la justicia. El padre Mena antes que las autoridades bolivianas le echaran el guante huyo por la frontera con Argentina luego paso a Ecuador y después reapareció en las selvas colombianas del Chocó.

De las selvas del Chocó, el 2007 el padre Antonio Mena, reapareció en Bogotá, ejerciendo el sacerdocio en la parroquia San Carlos Borroneo, y a la vez, profesor del colegio María de Alcázar, en el barrio Villa Luz de Engativá, donde abusó de tres niñas. En noviembre de aquel año, los familiares de una de una niña de 13 años del barrio Santa Cecilia de la misma localidad, relataron que empleo la astucia de ofrecerse como orientador sicológico de la menor para acercarse a ella y cometer su fechoría.

Los familiares denunciaron los hechos y sirvió para que las autoridades lo capturaran y se dieran cuenta que tenía una condena pendiente de 20 años por el delito de violación en Nicaragua. En diciembre del 2007 fue detenido en Chapinero y quedó en libertad porque Colombia no tiene tratado de extradición vigente con Nicaragua, dado que cuando triunfó la revolución sandinista, la Junta de gobierno invalido todos los tratados que había firmado el gobierno nicaragüense durante la ocupación norteamericana.

El tratado de extradición entre los dos países se firmó en 1929 y fue traficado por el gobierno colombiano en 1932. En aquel momento el obispo de Engativá, una población colombiana que pertenece al área metropolitana de Bogotá, monseñor Héctor Gutiérrez Pabón, dijo que había verificado que el sacerdote Mena contaba con las licencias para ejercer el sacerdocio y que había consultó su superior en el Ecuador.

Pese a que el Obispo de la Diócesis de Engativá, calificó el hecho como un comportamiento gravísimo del padre Mena y que tenía que responder ante la ley, pero el padre Mena no respondió ni ante la Iglesia ni ante la justicia por que fue dejado en libertad y volvió a desaparecer de Bogotá.

Pese a que el Arzobispo de Bogotá de aquel momento, Pedro Rubiano Sáenz, emitió un comunicado donde señalo que “había ejercido el ministerio de manera ilícita en la jurisdición de la Arquidiócesis”. Lo censurable fue que la jerarquía de la Iglesia Católica colombiana, y especialmente el clero del Chocó, sabían que este padre era un peligro para los niños lo mantuvieron en secreto.

El 2013 reapareció de nuevo en su tierra natal Quibdó, como profesor de la Universidad del Chocó, volviendo a reincidir como abusado sexual, violando una niña de 14 años, cual embarazó y tiene un niño de un año de nacido. Según relato en padre de la mina, Robinsón Mosquera, en una entrevista con el periodista colombiano, Omar Lozano Perea, el padre Mena entrega una mensualidad de $300 mil pesos para la manutención del niño.
Caso que al parecer fue denunciado ante el Instituto regional de Bienestar Familiar (Icbf), donde el padre Mena, también se salió con las suya. Como como no hay mal que dure cien años la fiscalía colombiana escucho la versión de la niña y a sus padres por los hechos narrados la justicia colombiana encarceló al mencionado ministro de la Iglesia Católica.

Finalmente lo que queda en claro en esta historia siniestra de la patología de depravado sexual del padre Mena Abadía es que su cambió de nombre por Danilson para borrar su reprochable y oscuro pasado delincuencial y para ocultar el demonio que lleva a dentro encontró dos instituciones aliadas: el clero y la Universidad del Chocó.


¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (3)    No(0)
Compartir en Google Bookmarks Compartir en Meneame enviar a reddit compartir en Tuenti


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de EL MUNDO FINANCIERO

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.