Análisis y Opinión

Un punto de inflexión para el BCE

ANALISIS ALLIANZ GI

Por Franck Dixmier, director global de Renta Fija de Allianz GI

Redacción | Jueves 09 de junio de 2022

En línea con las declaraciones de sus distintos miembros, el BCE debería confirmar el fin de sus compras de activos a finales de este mes; también esperamos que el BCE anuncie una subida de tipos en julio, la primera en 11 años. Ante una inflación que sigue sorprendiendo al alza, el BCE debería adoptar un tono firme y asegurar su determinación de cumplir su mandato de mantener la estabilidad de precios. A pesar del creciente debate sobre la cuantía de las subidas de tipos, creemos que el BCE debería mantener sus planes y actuar con moderación, ciñéndose a una subida de 25 puntos básicos en julio.



Como era de esperar, y en línea con la secuencia de medidas políticas comunicada repetidamente por sus responsables, se espera que el Banco Central Europeo aproveche su próxima reunión para confirmar el fin de sus compras de activos en junio y anunciar una subida de tipos en julio, la primera en 11 años. La reunión del 9 de junio del BCE marcará, pues, un verdadero punto de inflexión en su política monetaria.

Ante el aumento constante de las cifras de inflación interanual de la zona euro -en mayo, la inflación total alcanzó el 8,1% y la subyacente el 3,8%-, el BCE está bajo presión. Debe encontrar una respuesta adecuada, y debe ser impulsada por un sentido de urgencia que ha sido casi inexistente en sus acciones y discursos. De hecho, 14 países tienen una inflación superior al 8,1%, incluida Alemania (8,7%).

Por lo tanto, la presidenta del BCE, Christine Lagarde, debería adoptar un tono duro y afirmar contundentemente la determinación del BCE de cumplir su mandato de estabilidad de precios.

También se espera que hable sobre el tema que ha captado la atención de los mercados, a saber, el calendario, la magnitud y el ritmo de las subidas de tipos. La publicación de las cifras de inflación de mayo ha reavivado el debate en el seno del Consejo de Gobierno entre los partidarios de una subida inicial de 25 puntos básicos y los de una subida de 50 puntos básicos. Los mercados han empezado a reflejar la posibilidad de una subida de 50 puntos básicos ya en julio y a finales de 2022, y también están incorporando una subida en cada reunión del BCE hasta finales de 2022.

Sin embargo, creemos que el BCE debería mantener sus planes, pero adoptar un enfoque gradual y moderado. Ante la ralentización de la economía que empieza a materializarse en la zona euro -y especialmente en su mayor economía, Alemania-, el banco central debería mantenerse cauto y no dar un golpe de timón en julio. Por tanto, para su primera medida, el BCE debería favorecer una subida de 25 puntos básicos, insistiendo al mismo tiempo en la posibilidad de actuar con más fuerza si fuera necesario.

Al dejar la puerta abierta a subidas de tipos más elevadas, el BCE probablemente haga un guiño a la línea dura del Consejo para intentar contener las expectativas de inflación. No obstante, este giro en la política monetaria debería seguir alimentando la subida gradual de los tipos a largo plazo en la zona del euro.