El Korfball es una disciplina deportiva en la que los equipos están integrados por cuatro mujeres y cuatro hombres. “Se trata del único deporte de balón que fue concebido desde los inicios de una manera inclusiva, con equipos mixtos, con lo que ningún sexo destaca más que el otro y no existe discriminación”, destaca Olga Gandía.
Isabel Pérez celebra que la presencia femenina dentro de la industria del deporte en el campo, pero también en el palco, está creciendo año tras año. “No obstante”, considera, “aún vemos reflejado un techo de cristal en los principales cargos de responsabilidad de empresas y entidades deportivas, y en cuanto al arbitraje no es distinto”.
Árbitras en el futbol
Esta misma semana el futbol italiano hacía historia con Ferrieri Caputi, la primera mujer en arbitrar un encuentro de la Primera División de Italia. Caputi sigue los pasos de Stéphanie Frappart y Bibiana Steinhaus, que hicieron lo propio en Francia y Alemania, respectivamente.
En nuestro país, el pasado mes de septiembre, Guadalupe Porras se convirtió en la primera árbitra española en participar en la Champions masculina. Y Marta Huerta de Aza arbitró el partido inaugural de la Eurocopa entre Inglaterra y Austria este mismo verano.
En este sentido, todavía queda camino por recorrer. La Liga Profesional de Futbol Femenino (LPFF) se inauguró con polémica en relación con las condiciones económicas del cuerpo arbitral. Las colegiadas se declararon en huelga para reclamar un contrato laboral con salario mínimo, incidiendo en que cobran una sexta parte de lo que cobran los árbitros de la primera división masculina. Finalmente, se llegó a un acuerdo para profesionalizar al colectivo, que pasará a trabajar con contrato y a cobrar en torno a 34.000 euros anuales.