Análisis y Opinión

El Banco Central Europeo necesita intervenir más

Juan Zuriarraín

MAR DE FONDO

Por Juan Zuriarraín

Juan Antonio Zuriarrain | Martes 21 de octubre de 2014
Cuando los europeos decidimos darnos la moneda única, aunque más que única ha sido solo mayoritaria, apostamos con todas las consecuencia por más Europa, y dimos el paso casi definitivo con la implantación del euro. Este impulso fue el más europeísta de todos y Yo estoy orgulloso de ello, pero hay que completarlo políticamente en pos de una mayor Unión Europea, y completarlo en el aspecto económico con mucha mayor intervención de la mano del banco central Europeo.




La falta de acción del BCE ha llevado a una crisis del euro sin precedentes donde se dudó incluso de su viabilidad, y baste como ejemplo que solo las declaraciones de su Presidente en su momento de que haría lo necesario para salvar la deuda de los periféricos, fue el inicio de una gran tregua en el tiempo, si se hubiese actuado estaríamos hablando de una muy diferente situación de la deuda europea y en especial de la periférica.

Cuando uno compara los datos de Gran Bretaña con los de Italia y España, y observa que estamos pagando 300 puntos básicos en el caso de España y algo más de 200 en el de Italia, en relación a Gran Bretaña, pensaríamos que sus economías estaban muy distantes, y eso no es la realidad, España cerró 2012 con un 9,4 % frente a un 7,8% de G. Bretaña, pero Italia lo hizo en un 3,9%. La deuda en relación al PIB era del 69.3% en España frente al 85% en G. Bretaña y eso sí en este caso frente al 120,7% de Italia. La inflación en España del 2,9 es similar a la británica 2,7 y la italiana es inferior hasta el 2,3%.

Tanto el producto interior bruto como la situación de paro es mejor en Gran Bretaña pero no como para que la deuda española sea calificada BBB-, la italiana BBB+ y la británica se mantenga en AAA. Esta diferencia en la calificación de rating de los Países como el diferencial en sus bonos es más excesiva que el reflejo de sus economías, y la causa principal es que en las islas actúa en Banco de Inglaterra, como debe de hacerlo un Banco central, como lo hace la Reserva federal en EEUU cunado es necesario, en defensa de sus bonos y de la calidad de su solvencia, y como no lo ha hecho el BCE, que tan solo ha amagado con actuar.

Si los Estados Soberanos cedimos a Europa una parte crucial de nuestras políticas económicas, como son los tipos de cambio con la moneda única y las políticas fiscales, es el BCE quien debe salir en defensa de los intereses de los Países integrantes del euro en dificultades, para defender su deuda y su solvencia, y ello sin hacer dejación del interés futuro de la implantación de los eurobonos y de la unidad bancaria. El BCE también debe hacer supervisión bancaria de todos los bancos de los países del euro sin excepciones, incluida Alemania.

Además el BCE debe luchar por la defensa de la cotización del euro, y si Japón y USA luchan por debilitar sus monedas para ser más competitivos, no debemos caer en la trampa de la inanición, nosotros debemos luchar en el mismo frente y defender el euro fuerte, pero también defendernos del euro sobrevalorado, que entorpezca las exportaciones de sus Países, y que en muchos casos son las expectativas de salir de la recesión. La competitividad no solo debe de venir del lado de la reducción de salarios, debe venir también de la innovación, del desarrollo, de la investigación, y por supuesto de un cambio de la divisa euro en su justiprecio. Necesitamos un BCE mucho más activo y que poco a poco vaya siendo un BANCO CENTRAL en toda su extensión, es imprescindible para el crecimiento de la zona euro de Europa y como paso importantísimo para la consolidación de una gran Europa.
  • Juan Zuriarrain es economista y analista político