El futuro del cohousing estará en Marte
En la década de 1960 el Cohousing se inició en Dinamarca popularizándose por los países escandinavos. En los años 80 fue extendiéndose por todo Europa llegando a los EEUU donde los arquitectos norteamericanos, Kathryn McCamant y Charles Durrett reformularon y agruparon ideas que tenían que ver con conceptos como el cooperativismo, la vivienda colaborativa, etc, donde estas fórmulas de colectivismo, eran modelos muy consolidados entre la sociedad americana y lo bautizaron como “Cohousing” atendiendo a los nuevos estilos de vida, ayudando con ello a que decenas de comunidades prosperaran y extendieran desde entonces por varias ciudades del mundo.
Organización de forma colaborativa
Se organizan de una manera participativa, democrática y atendiendo al respeto a la individualidad y a la vida comunitaria. En régimen de cooperativa, rigiéndose por las decisiones que emanan de una asamblea, gestionada normalmente por un consejo rector, comisiones o grupos de trabajo.
Trabajan en grupo generando de forma continua seguridad, participación y salud entre sus miembros. Viviendo en compañía, compartiendo y ayudándose solidariamente, favoreciendo la vida en comunidad y la autonomía.
El tamaño de los cohousing varía, en UK por ejemplo entre 10 y 40 familias. Algunos cohousing son solo para mujeres y otros solo para personas mayores; pero la mayoría de los cohousing son mixtos para individuos solos, parejas, familias con niños o mayores.
Ventajas
En España empiezan desde hace ya unas décadas a movilizarse grupos de personas afines que desean esta fórmula de vida, a asociarse en régimen de cooperativa para que en la mayoría de los casos llevar a cabo una autopromoción.
En Madrid Las Carolinas, en el distrito de Usera, es el primer edificio construido sobre los pilares de la sostenibilidad ambiental y de la vida, de vivienda colaborativa Cohousing, en derecho de uso, un edificio con producción de energía propia y con muy baja demanda energética, con una comunidad formada por 17 familias, basada en el apoyo mutuo
Ejemplos recientes son la cooperativa Jubilar Villa Rosita en Torrelodones (Madrid) que en el 2015 iniciaron los pasos para hoy ser una Cooperativa de tipo social, sin ánimo de lucro, de carácter privado y en régimen de cesión de uso los espacios donde van a habitar. Un proyecto que está compuesto por socios copropietarios en régimen de cesión de uso. En el que si se diera el caso de cese o baja voluntaria es la cooperativa la responsable de sustituir con un nuevo socio y gestionar la devolución al socio saliente, evitando con este sistema, cualquier proceso de especulación al impedir la venta del derecho de uso de un socio a terceros.
Diferencia entre Coliving y Cohousing
Entendiendo por Coliving, como lugar habitacional, en régimen de temporalidad, donde disfrutar de un dormitorio y un baño de forma privativa y compartir espacios comunes para comer, vivir, trabajar; un cohousing es generalmente una forma de vida que une a individuos y familias para compartir objetivos e instalaciones comunes, con estancias a largo plazo, al tiempo que disfrutan de su propio alojamiento y espacio personal donde conocen a todos, comunicándose fácilmente entre ellos para obtener apoyo, reduciendo los problemas demasiado comunes de aislamiento y soledad; compartiendo recursos, comprando o cultivando alimentos para la comunidad y haciendo que la vida cotidiana sea más asequible y agradable también.
Barreras que se encuentran
Si suena todo tan idílico ¿cuáles son las barreras en las que se están encontrando estos colectivos para poder desarrollar sus Cohousing? Principalmente están en las regulaciones urbanísticas que varían ampliamente de un lugar a otro y la tardanza de los legisladores en introducir cambios para facilitar la propagación.
Ideológicamente, pocas personas entienden el concepto de covivienda y muchos asumen que se trata de comunas de estilo hippie. Por lo tanto, los promotores inmobiliarios se enfrentan a una división ideológica y, a menudo, se ven obstaculizados por prejuicios y suposiciones erróneas sobre cómo son estas comunidades.
Los modelos de propiedad difieren de una comunidad a otra, y se deben responder muchas preguntas antes de que una comunidad de cohousing pueda echar raíces. Por ejemplo: ¿Quién es dueño del suelo y de las casas? ¿Quiénes son los inversores? ¿Qué sucede cuando los miembros de la comunidad mueren o deciden mudarse?
Debido a que difieren del modelo de residencial tipo, apenas hay apoyo financiero de los bancos y los gobiernos locales a menudo no están dispuestos a apoyar nuevos planes de desarrollo de covivienda. Los préstamos son difíciles de adquirir y, por lo tanto, las cargas financieras de las nuevas comunidades pueden ser difíciles de superar.
El profesor Serkan Saydam, que trabaja en la Escuela de Ingeniería de Recursos de Energía Mineral en UNSW Sydney, dice “que una colonia en el planeta rojo va a ser posible en las próximas tres décadas” Tal vez estemos en un momento en que tenemos que coger un cohete e irnos a colonizar y levantar cohousing a Marte, no solo debido a la proximidad y a las similitudes con la Tierra, sino que vamos a tardar menos tiempo que aquí.