El 2023 arranca con una nueva edición de la ya tradicional cita anual Tribuna Inmoscopia. Como cada año, los API de Catalunya (han analizado las perspectivas del mercado inmobiliario catalán para este año en la VIII edición de la Tribuna Inmoscopia 2023, jornada inmobiliaria que reúne a las principales personalidades y organizaciones del sector inmobiliario. El evento ha sido inaugurado por Francisco Javier Martín, director general de Vivienda y Suelo del Gobierno de España, y Marina Berasategui, secretaria d’Habitatge de la Generalitat de Catalunya, acompañados de Vicenç Hernández Reche, presidente de la Asociación Nacional de Agentes Inmobiliarios (ANAI) y de la Asociación de Agentes Inmobiliarios de Catalunya (AIC). Marina Berasategui, secretaria d’Habitatge de la Generalitat de Catalunya, ha puesto el foco en la innovación y la colaboración público-privada para establecer la regulación y los límites en materia de vivienda y ha señalado la existencia de un cambio de ciclo inmobiliario, pero ha descartado la posibilidad de aparición de una burbuja inmobiliaria.
“No hay burbuja que vaya a explotar, pero si alteraciones importantes del desarrollo del mercado y en los próximos meses. En este sentido, se plantea una previsión de la caída del 20% en las compraventas y del 7% en los precios. Mientras, la pérdida de poder adquisitivo de las familias y unos salarios que no suben al mismo ritmo que los precios limitan los proyectos de vida que comportan la adquisición de vivienda”. Por otra parte, Berasategui ha hecho hincapié en que “hay menos riesgo de una crisis sistémica y se han resuelto los déficits que existían en la burbuja de 2008, por lo que la política monetaria debería ser suficiente para contener el aumento del coste de construcción de viviendas, alejándonos del encarecimiento del 20-40% registrado meses atrás”, ha afirmado.
“En 2023 tenemos tres grandes retos por delante: el acceso de los jóvenes al mercado inmobiliario, el impulso de promociones de obra nueva para colectivos vulnerables y el incremento sistémico de los precios de la vivienda”, ha señalado la secretaria d’Habitatge, que ha asegurado que desde la Administración se está trabajando para impulsar políticas que permitan aumentar el parque inmobiliario de calidad, tanto con la construcción como con la rehabilitación, potenciar el alquiler social, acabar con el problema de la okupación y poner en marcha ayudas para el pago del alquiler a aquellos con menor poder adquisitivo.
Por su parte, Francisco Javier Martín, director general de Vivienda y Suelo del Gobierno de España, ha coincidido con Berasategui y ha querido destacar la capacidad de resiliencia del mercado inmobiliario vive y ha sido un motor para la economía española. “A diferencia de crisis anteriores estamos antes un sector transformado y maduro. Estamos todos hablando un lenguaje común, pues tanto la administración como el sector privado pensamos en el largo plazo y tratamos de olvidar las inercias cortoplacistas de años anteriores, por lo que estamos obligados a entendernos”, ha afirmado Martín.
“Las administraciones públicas somos responsables de proveer de vivienda asequible y el sector privado ha protagonizado la producción de viviendas durante la historia de nuestro país”. El director general de Vivienda y Suelo ha reconocido que desde el poder político “se ha regulado con intensidad el sector mientras organizaciones privadas han impulsado la actividad” y ha expresado su deseo de que a partir de ahora las administraciones también protagonicen el avance de la industria gracias a la colaboración público-privada.
“Tenemos por delante nuevos retos que se irán abordando con la misma ambición. Por un lado, un reto energético, una urgencia tras la guerra de Ucrania; por otro, un reto de producción para aumentar el parque de vivienda social para luchar contra los problemas de acceso al mercado”, ha destacado el cargo público.
Por su parte, Vicenç Hernández Reche, presidente de ANAI y AIC, ha asegurado que “cuanto más difícil sea el entorno, más oportunidades vamos a tener los profesionales del sector inmobiliario para sacar partido y mejorar nuestro trabajo. Pero para ello, debemos focalizarnos en un concepto clave para nuestra subsistencia como profesionales, directivos o empresarios. Y esa clave se llama innovación”.
Hernández Reche ha lanzado un mensaje al poder político: “Dejen de utilizar el sector inmobiliario como campo de pruebas de soluciones inútiles y dejen de legislar desde la tozudez ideológica y la propaganda populista. Aprovechen el conocimiento pragmático que acumulamos los colegios y asociaciones profesionales en el área de la microeconomía para solucionar el problema de acceso a la vivienda”.
El economista también ha subrayado que “nos espera un 2023 que irá de menos a más en el número de compraventas de activos residenciales, que consolidará tendencias que todavía están en proceso de maduración y que serán la base del nuevo ciclo inmobiliario en el que nos estamos adentrando”. Además, Hernández Reche ha indicado que “el devenir de la inflación será un factor macroeconómico de cuyo desenlace dependerá el avance de la economía hacia un escenario de estabilidad y regeneración del sector o hacia otros escenarios menos optimistas”.