Agilidad y capacidad de adaptación a los cambios: En esta nueva y cambiante realidad, la agilidad y la capacidad de las empresas para adaptarse a los cambios serán cruciales, tanto en sus proyectos y metodologías de trabajo como en el bienestar y la comodidad de sus trabajadores en los entornos corporativos.
El ‘space hacking’: Es una tendencia emergente que da libertad a los empleados para definir y configurar sus puestos de trabajo. El diseño debe ser empático, para que pueda usarse de manera natural, e incluir elementos variables que permitan adaptarse a las funciones de cada momento.
A la hora de aterrizar el nuevo concepto, el equipamiento es un factor estratégico al que colecciones como Agile de Actiu ayudan a ajustar el espacio a las preferencias y las actividades de los equipos en cada momento, creando un lugar de trabajo versátil y dinámico. Los cambios no se limitan a las oficinas tradicionales, también los espacios híbridos y el mobiliario pertinente para dar respuesta a fenómenos como el coworking, que incluye desde hoteles a cafeterías e, incluso, establecimientos comerciales que disponen de área de lounge.
Espacios Inteligentes: La seguridad y el bienestar en el puesto de trabajo depende de factores como la calidad del aire, temperatura, humedad, sonido, luz y densidad, entre otros. Tecnologías de vanguardia como Gaia by Actiu ofrece las respuestas a estas nuevas necesidades. Es una plataforma inteligente que permite medir y supervisar todos estos parámetros, ofreciendo a las empresas información relevante en forma de conocimiento que les permite adoptar las medidas y ajustes que contribuyan a mejorar el entorno de trabajo.
Oficina sostenible. Biofilia: Si el bienestar es la primera premisa de cualquier espacio de trabajo, la sostenibilidad es la segunda. Un territorio donde entra en juego el diseño biofílico, que conecta personas y naturaleza, con un impacto positivo en el estado de ánimo y a la salud, y lo hace tanto a través de la vegetación como de los colores, las texturas, los elementos naturales y la iluminación natural.
7.- Retención del talento: Una vez que el espacio de trabajo es sostenible y genera bienestar, se habrán sentado las bases para atraer, fidelizar y retener el talento. Los retos empresariales requieren de talento comprometido con el proyecto, capacitado y motivado y las empresas están invirtiendo en generar cultura, incorporar la tecnología, dar respuesta al nuevo mundo híbrido, creando nuevos espacios que inspiradores y motivadores. El objetivo es que sean los empleados quienes hagan suyos los espacios y su configuración, según sus necesidades, mejorando su compromiso y la retención del talento.
Para conservar ese talento y evitar fenómenos como la “renuncia silenciosa” , es esencial invertir en las personas y en los lugares que utilizan. No se trata solo de poner a la persona en el centro, sino de poner la calidad de vida de las personas como punto de partida.
Oficinas inclusivas: La inclusión, por edad, género, procedencia y capacidades, debe ser un pilar en cualquier compañía, que cada deberá diseñar y fabricar pensando también en la ‘silver economy’: la población madura, con poder adquisitivo y tiempo libre. También tendrán que promover la diversidad de perfiles y la diversidad funcional, con espacios diseñados para personas con neurodivergencia y la neuroarquitectura.
Mobiliario saludable: Todos estos espacios deben disponer de mobiliario confortable, ergonómico y saludable. Un ejemplo de ello es la nueva silla A+S Work encomendada a Alegre Design, cuyo proceso de diseño ha primado la ergonomía para abarcar a la mayor diversidad posible de personas en cuanto a altura y peso.
“Las oficinas no van a desaparecer, lo que ha cambiado es la experiencia que queremos vivir en ellas. Hoy se demanda un espacio de trabajo que aporte vivencias distintas: de trabajo, de aprendizaje, de conexión social, de bienestar personal, de colaboración o de creatividad. Todos queremos sentir lo mismo, que el entorno nos cuide, nos motive, y nos haga sentir bien e importantes. Somos nosotros, las personas, quienes decidimos cómo utilizarlo. Ya no es la persona la que se adapta al espacio, sino al revés. Desde Actiu, queremos ayudar a las personas a través de nuestros diseños, que tienen en cuenta las nuevas maneras de vivir, trabajar y habitar. Todo dentro de un propósito de respeto al planeta y de forma sostenible” señala Soledat Berbegal, Consejera y responsable de reputación corporativa Actiu.