“Todo esto se traduce, en la práctica, en que el consumidor podrá pagar unas cuotas estables durante los primeros años del préstamo y gozar de la estabilidad que ofrece el tipo fijo”, comenta Font, quien recuerda que, independientemente del importe del préstamo hipotecario, es importante “ver y analizar el mayor volumen posible de ofertas que ofrece el mercado, sobre todo con la tendencia alcista del Euríbor, para tomar la decisión que mejor se adapte a su situación personal”.
Hipoteca fija vs. Hipoteca variable
El último informe estadístico del INE en materia de vivienda recoge un total de 39.000 créditos hipotecarios concedidos en el mes de noviembre, una cifra que, pese a mostrar una clara ralentización en el mercado en términos interanuales, supone el mejor registro en un mes de noviembre desde 2010.
En este contexto, es más importante que nunca escoger la hipoteca adecuada. La oferta actual entre las diferentes entidades bancarias es muy rica, permitiendo que, en algunos casos, pueda llega a salir más barato pedir un préstamo hipotecario para pagar una casa de 200.000 euros que para pagar una de 180.000: “el motivo es que cuanto mayor es el importe del préstamo, más se podrá beneficiar el consumidor con una hipoteca a tipo mixto, quedando así intereses del 2% en la de 200.000 euros y de hasta el 4% en el caso de la de vivienda de 180.000 euros”.