Al igual que sucede en todos los negocios -y hasta en la vida misma-, cuando se va a emprender una acción o una serie de acciones, se recomienda tener claros los objetivos, no sólo para sentir motivación y progreso conforme los resultados vayan llegando, sino también para no hacer las cosas sencillamente por hacerlas, lo cual en el marketing digital puede ser contraproducente.
Los objetivos, que deben estar siempre sujetos al plan de marketing -que considera la realidad de la empresa, sus fortalezas, sus debilidades, su capacidad de inversión, sus objetivos y su estrategia para lograrlo-, debe primeramente estar enmarcados en el concepto de SMART:
Lo anterior no sólo sirve para que los objetivos dejen de ser ambiguos, sino que gran parte de las estrategias que se lleven a cabo en plena campaña de marketing se sustentarán en lo bien que se hayan descrito los objetivos de acuerdo al concepto de SMART.
Sea un negocio emergente o una empresa ya consolidada, los objetivos de marketing más frecuentes son los siguientes:
Una de las ventajas del marketing digital es que permite tomar mejores decisiones y caminos, ya que todo se puede medir y analizar. No hay decisiones sin sustento -a menos que se decida así de forma explícita-. Por ende, apoyarse en todos los recursos que las mismas estrategias brindan, es una de las maneras de asegurarse de cumplir los objetivos.
Los KPIs -Keys Performance Indicator- son unidades de analítica de rendimiento que se utilizan en el marketing digital, para determinar el alcance y los resultados que una estrategia está llevando. Por esa razón, son fundamentales de cara al cumplimiento de los objetivos, y suelen estar asociadas a lo bien que se hayan descrito los mismos dentro del plan de marketing.
Sin embargo, algunos KPIs son cruciales en toda campaña de marketing digital, siendo los más importantes en casi todos los casos:
Otros KPIs interesantes son los referidos a leads, a tasas de rebote, de engagement en redes sociales y al crecimiento de la audiencia en estas plataformas.
Una de las ventajas del marketing digital es que muchas estrategias pueden complementarse muy bien, apalancando sus resultados. Es el ejemplo del posicionamiento web SEO y de la publicidad online, a menudo descrita como SEM.
Así, mientras el SEO está considerada como la mejor estrategia para generar un crecimiento paulatino y sostenido en el tiempo, con consecuencias directas en la autoridad del dominio, en la calidad de la audiencia y en la reputación de la marca, estrategias más enfocadas en el plazo inmediato, como la publicidad en Google Ads o Facebook Ads -todas enmarcadas dentro del concepto de SEM- permiten generar conversiones casi que desde el momento inicial de un negocio en internet.
Así, ambas estrategias pueden cumplir fases distintas de los mismos objetivos, o bien cumplir diferentes objetivos al mismo tiempo, lo que permite que las empresas puedan ver en el marketing digital un recurso interesante para maximizar sus resultados en internet.