Economía

Comienza una semana donde todo va sobre inflación en la eurozona

INFORME MONEX EUROPE

El resurgimiento del dólar a lo largo del mes pasado no sólo se ha visto impulsado por una reevaluación de los tipos de interés en Estados Unidos, sino también por un repunte de la volatilidad

Redacción | Lunes 27 de febrero de 2023
Tras una semana marcada por el reajuste de las expectativas del mercado sobre los tipos terminales de los principales bancos centrales, se avecina una nueva semana crucial para los tipos de interés de la zona euro con la publicación de los datos de inflación de febrero de las principales economías del área: el martes de Francia y España, el miércoles de Alemania y el jueves de la eurozona, antes de la última publicación de las actas de las reuniones del BCE. Si bien los datos de enero revelaron la magnitud del problema de la inflación subyacente, que alcanzó un máximo histórico del 5,3% interanual, creemos que, debido a los efectos retardados, la medida compuesta podría subir aún más en febrero. No obstante, esta opinión no ha sido necesariamente compartida por el consenso de los economistas, que esperan una lectura plana del 5,3% interanual, ni por los mercados, que sólo descuentan una probabilidad del 50% de una subida de 50 puntos básicos por parte del BCE en mayo. En este contexto, cualquier sorpresa al alza en el IPC subyacente llevará probablemente a aumentar las apuestas por un BCE más agresivo a corto plazo, una opinión que debería de confirmar el Banco en su reunión del 16 de marzo, con la revisión al alza su senda para el IPC subyacente a pesar de haber revisado a la baja su previsión para la lectura general. Teniendo en cuenta estos ajustes, esperamos que el BCE tenga dificultades para transmitir a los mercados que una nueva subida de 50 puntos básicos en mayo no es la hipótesis de base actual del Consejo de Gobierno. En términos netos, esto debería apoyar un retroceso del euro tras una caída del 2,88% frente al dólar este mes.

El resurgimiento del dólar a lo largo del mes pasado no sólo se ha visto impulsado por una reevaluación de los tipos de interés en Estados Unidos, sino también por un repunte de la volatilidad. A medida que las perspectivas de los tipos se han ido volviendo más inciertas, como ha ocurrido en las últimas semanas, especialmente tras los datos de IPC y PMIs que han hecho retroceder la narrativa del “aterrizaje suave”, los mercados se han refugiado en cierta medida en el dólar, por sus atributos de refugio y sus elevados rendimientos a corto plazo. Aunque el calendario de datos de EE. UU. vuelve a ser relativamente tranquilo esta semana, es poco probable que este motor del dólar se desvanezca. En primer lugar, los rendimientos nominales estadounidenses están cotizando a niveles bastante sensibles para el espacio de activos cruzados, en concreto el de 2 años, que vuelve a cotizar en un nuevo máximo de 15 años del 4,83%.

A estos niveles, es probable que se produzca cierta agitación general, ya que los mercados se preguntarán si la subida de 63 puntos básicos registrada a lo largo del mes está justificada. En segundo lugar, a lo largo de la semana se escucharán numerosos discursos de la Reserva Federal. Aunque el mensaje central de los participantes en el FOMC tras los últimos datos de empleo e IPC no ha cambiado necesariamente, la confirmación de las mayores presiones inflacionistas derivadas de la aceleración del IPC subyacente en enero puede obligar a algunos miembros a adoptar una postura más dura en público. En general, aunque esperamos que los niveles de volatilidad de las divisas disminuyan esta semana con respecto a las tumultuosas sesiones que hemos tenido a principios de mes, hay razones para sugerir que no se estabilizarán completamente esta semana antes de la publicación de las nóminas de febrero el próximo viernes.

Los británicos podrían despertarse con una sensación de déjà vu esta mañana, con los medios de comunicación pronosticando que un acuerdo sobre el Protocolo de Irlanda del Norte es inminente. Si esta historia le resulta familiar, quizá sea porque también fue la que dominó los titulares el lunes pasado. En esta ocasión, sin embargo, llama la atención que el primer ministro británico, Sunak, se reúna con Ursula Von der Leyen en Windsor, aparentemente para ultimar los detalles de última hora. Por lo que respecta al acuerdo en sí, si bien es importante para la población de Irlanda del Norte, las repercusiones más importantes vendrán de la recuperación de la confianza entre el Reino Unido y la UE y de la exacerbación de las fracturas en el seno del Partido Conservador. Aunque el acuerdo al que se llegue será también vital para perfilar el éxito del gobierno de Sunak, en términos de apoyo interno en el partido, el foco estará puesto en los beneficios desde el punto de vista económico del deshielo de las relaciones entre UK y la UE, especialmente dada la perspectiva de que un acuerdo podría desbloquear otros acuerdos que desharían parte del daño económico infligido por el Brexit. Ahora que se están reduciendo las apuestas sobre la posibilidad de que el Reino Unido entre en recesión este año, esto supone una nueva buena noticia para la salud a largo plazo de la economía británica. Aunque es poco probable que proporcione un impulso inmediato a la libra, las mejores perspectivas económicas y una relación más constructiva con la UE proporcionarán un entorno cada vez más favorable para la libra esterlina a medida que avance el año.

Al inicio de una nueva semana, más relajada que la que dejamos atrás en términos de publicaciones de datos económicos, parece muy probable que los mercados de divisas latinoamericanos continúen conducidos por el avance de las expectativas del tipo terminal de la Reserva Federal tras los últimos datos económicos que hemos ido conociendo en las últimas semanas y por la evolución del sentimiento de riesgo global en un contexto en el que el escenario de “no aterrizaje” en EE.UU. está ganando cada vez más fuerza. Si bien creemos que es poco probable que el motor del dólar se desvanezca (ver USD), creemos que esto no va a pesar necesariamente sobre el rendimiento del MXN que continúa conservando su racha alcista gracias a su elevado carry que esperamos que siga beneficiando a la moneda mexicana dado el tono agresivo que pudimos recoger de las actas de la última reunión de Banxico, publicadas la semana pasada. La situación es algo diferente en Brasil, donde los acontecimientos políticos internos siguen nublando parte de la ventaja en términos de rendimientos del BRL.

En primer lugar, la atención se centrará en el nombramiento del nuevo director del Banco Central de Brasil, puesto que actualmente ocupa Roberto Campos Neto, tras todo el revuelo de las últimas semanas sobre la propuesta de modificación del objetivo de inflación de medio plazo por parte del Consejo Monetario Nacional, en contra de la opinión del Banco de mantenerla en su actual nivel del 3% con un rango de tolerancia de +/- 1 punto porcentual. Por otra parte, el posible restablecimiento de los impuestos sobre los combustibles, suyo debate se retomará mañana 28 de febrero, y sobre el que parece que, una vez más, hay discrepancias en el seno del Gobierno de Lula, será uno de los motores principales del BRL en los próximos días, dada la importancia de llegar a un acuerdo a este respecto en términos de estabilidad política y por el impacto que esta medida tendrá sobre la inflación.