Tras unos meses de forward guidance, donde tampoco se ha quitado el ojo a las nuevas publicaciones de inflación, con la vuelta a la dependencia de los datos y tras las últimas historias conocidas de las “fuentes” que afirman la agresiva posición de Isabel Schnabel y quizá otros miembros del Consejo de Gobierno, la atención de los observadores del euro se centrará de lleno en estas publicaciones. No obstante, esperamos ya empezar a ver los llamados “efectos base” en las lecturas interanuales de marzo, coincidiendo con la etapa en 2022 donde la inflación en Europa comenzó a hacerse más acusada. En este sentido, y de verse ya una corrección a la baja significativa en dichas lecturas, el BCE tendría ahora un nuevo reto por delante. La estrategia de comunicación creemos que deberá adaptarse para tratar de defender, de cara al público en general, la necesidad de llevar a cabo más subidas de tipos en un escenario de clara desinflación en la lectura general.
USD
El dólar siguió cayendo en la sesión de ayer con los testimonios ante el Congreso del vicepresidente de Supervisión de la Reserva Federal, el Presidente de la FDIC y el Vicesecretario del Tesoro que no lograron mover los valores bancarios estadounidenses. La principal conclusión de la comparecencia ante el Senado fue que la Reserva Federal estaba dispuesta a proporcionar liquidez al SVB durante el punto álgido de la salida de depósitos a través de su brazo de préstamos de emergencia, pero que la magnitud final de las retiradas previstas para el viernes 10 de marzo (100.000 millones de dólares) significaba que las medidas adoptadas no eran suficientes y obligaban al banco a declararse en suspensión de pagos. Más allá de este detalle, la comparecencia en el Senado fue prácticamente anodina para los mercados, a pesar de indicar que es probable que se endurezca la regulación de los bancos regionales más pequeños.
Con la preocupación por el sector bancario que sigue retrocediendo desde su máximo de mediados de marzo, y los funcionarios ofreciendo pocas razones para que esta tendencia se invierta, los operadores pasaron la sesión de ayer volviendo a entrar en los activos de riesgo, con las divisas de alta beta (NOK, AUD, NZD) liderando las ganancias frente al billete verde en el G10 y las divisas carry populares (HUF, CLP, MXN) en la parte superior de las principales clasificaciones ampliadas. El dólar se ha consolidado un poco durante la noche, pero los movimientos en el G10 están contenidos en gran medida dentro de los rangos recientes. Las principales pérdidas frente a un dólar ligeramente más firme se registraron en el yen japonés, probablemente debido a una reversión de la posición de refugio seguro en los flujos de fin de mes, y en el dólar australiano después de que la publicación del IPC de febrero ofreciera señales contradictorias y margen para que el Banco de Reserva de Australia pausara su ciclo de subidas ya la semana que viene. Sin embargo, la mayor parte de la volatilidad en los mercados de divisas puede haber ocurrido durante la noche, ya que hay pocos datos programados en el calendario para hoy más allá de la continuación del post-mortem de los legisladores sobre el fracaso del SVB. Dicho esto, con el final del mes cada vez más cerca, la volatilidad puede aumentar en torno a las horas de fijación tradicionales.
Como se esperaba, el testimonio de ayer de los representantes del Banco de Inglaterra ante el Comité Selecto del Tesoro contenía poca información nueva para los mercados. Dirigido por el Gobernador del Banco de Inglaterra, Andrew Bailey, el debate se centró principalmente en el colapso de SVB y la estabilidad del sector bancario del Reino Unido en general. Aunque la libra se vendió inicialmente al comenzar el testimonio, finalmente se recuperó de cara al final del evento, ya que Bailey y compañía lograron ceñirse en gran medida al guion esperado. A la comparecencia de ayer de los miembros del Banco le seguirá hoy la del Canciller Jeremy Hunt, con el debate de su presupuesto de primavera en el horizonte, y los mercados en busca de claridad sobre algunas de las medidas propuestas la semana pasada. Dada la naturaleza política de la comparecencia de hoy, parece probable que aporte más calor que luz en lo que se refiere a los planes de gasto del Gobierno, pero el raro momento de franqueza sería bien recibido por los mercados.
Al margen de los eventos parlamentarios, el Reino Unido también asistirá a un discurso de Catherine Mann, del Banco de Inglaterra, y a la publicación de los datos de préstamos de febrero. Aunque es demasiado pronto para reflejar un endurecimiento de las condiciones crediticias tras las preocupaciones bancarias de los últimos meses, se espera que el endeudamiento se contraiga en los próximos meses, lo que indica que la política está empezando a pesar en el gasto de los hogares y, por tanto, en la inflación. Una indicación en esta dirección sería sin duda bien recibida por el Banco de Inglaterra, que tiene que tomar una decisión crítica sobre los tipos en su próxima reunión, tras haber subido el tipo de interés al 4,25%. En este contexto, el discurso de hoy de Mann será interesante para los mercados, dada su posición como miembro más duro del Banco de Inglaterra. En particular, votó con la mayoría en marzo, optando por una subida de sólo el 0,25%, a pesar de algunas expectativas de que preferiría una subida mayor. Cualquier indicio de que este giro moderado se mantenga reforzaría la idea de que el Banco de Inglaterra ha terminado su ciclo de subidas.
Las principales divisas latinoamericanas vuelven a registrar una jornada de tendencia alcista ante la mejora del sentimiento del riesgo global por la relativa calma que estamos viviendo esta semana en términos de nuevos titulares sobre el sector bancario. Junto con el HUF (ver USD), el CLP, el MXN y el BRL han sido algunas de las divisas emergentes con mejor comportamiento estos últimos días. En específico, ayer el USDMXN cerró la jornada un 0,6% a la baja, mientras que el USDBRL lo hizo casi un 0,5%. En México, la divisa sigue guiándose en gran parte por la evolución del apetito por el riesgo a nivel global, aprovechando su elevado carry. Aunque como ya dijimos esta semana, la atención esperamos que vuelva a centrarse en los acontecimientos internos del país a partir de mañana, de cara a la decisión de Banxico de marzo. Aunque existe cierto consenso entre analistas y operadores de que mañana aumentará 25 puntos básicos su tipo de referencia, hasta el 11,25%, los mercados esperarán señales sobre los próximos pasos del Banco, aunque creemos que con esta última subida se encontrarían ya próximos a alcanzar el tipo terminal esperado. En Brasil, de nuevo el comportamiento de la divisa se encuentra ligeramente lastrado por la situación interna.
Ayer, la publicación de las actas de la reunión de la semana pasada corroboraba el mensaje que, en términos generales, extrajimos de la declaración que acompañaba a la decisión. El BCB ha mostrado un tono duro, alegando la necesidad de mantener los tipos altos durante más tiempo debido a la debilidad de las fuerzas desinflacionistas en Brasil alegando la importancia del papel de la política fiscal a la hora de contribuir en este objetivo ante el incipiente riesgo de desanclaje de las expectativas de inflación. No obstante, parece que esto no está siendo suficiente para contener el debate entre el ejecutivo y el banco central. Junto a esto, el retraso continuado de la presentación del tan esperado nuevo marco fiscal, cuya importancia, como señala el Banco, es vital en el actual contexto, no hace más que aumentar el nerviosismo de los observadores del BRL. No obstante, a la preocupación por la situación interna en Brasil se le acaba de añadir un nuevo ingrediente. La publicación esta mañana de un artículo en el Financial Times sobre el posible regreso del expresidente Jair Bolsonaro a Brasil, desde diciembre cuando dejó el país para evitar la investidura de Lula da Silva. Presumiblemente, su regreso traerá consigo algo que ya llevamos viendo estos últimos meses desde su estancia en Florida, la revitalización del movimiento de extrema derecha en el país desde el populismo y enfrentados a una posible cesión de la vida política e incluso al arresto, según recoge el artículo.