Dado que las series de inflación anual se comparan ahora con marzo de 2022, cuando Rusia invadió Ucrania y los precios de las materias primas se dispararon, es probable que la inflación en los datos generales se desacelere considerablemente. Esto se ha hecho efectivo hoy, por primera vez, con la publicación del IPC preliminar de España. Mientras que la lectura general, efectivamente, ha experimentado una desaceleración en términos interanuales, hasta el 3,3%, niveles vistos por última vez en agosto de 2021, la lectura intermensual ha presentado un crecimiento del 0,4% y la subyacente ha sido del 7,5% en términos interanuales. Será en estas dos últimas en las que el BCE se centrará a la hora de continuar defendiendo la necesidad de mantener la actual hoja de ruta, con independencia de lo que veamos en las lecturas generales. Hoy, a las 14:00 CET, la publicación del IPC de Alemania promete tener un resultado similar. Las estimaciones apuntan a una caída del dato principal del 8,7% al 7,3% y a una ligera moderación del ritmo de crecimiento mensual de los precios del 0,8% al 0,7%. La verdadera prueba será la cifra subyacente de la mayor economía de Europa, que los economistas se apresurarán a conocer poco después de la publicación de los datos.
Los flujos de fin de mes, de fin de trimestre y de fin de año fiscal parecieron ser el factor dominante en lo que, por lo demás, pareció una sesión bastante tranquila ayer en los mercados de divisas. Tras un mes y un comienzo de año agitados para el dólar, los flujos contables parecieron favorecer el recorte de cierta exposición a refugios alternativos como el yen y a expresiones de alta beta como la corona noruega, la corona sueca y el dólar australiano, y las cuatro divisas se situaron ayer al final de la clasificación del G10. Aunque la mayoría de los modelos de fin de mes apuntaban a ventas moderadas del USD, lo que sí predijeron correctamente es la compra en la renta variable mundial y la venta en la renta fija mundial. Los índices bursátiles estadounidenses cerraron ayer entre un 1% y un 1,79% al alza, con la renta variable europea cotizando en un rango similar, mientras que los rendimientos de los bonos en general volvieron a subir. Al margen del flujo y reflujo de los mercados, los testimonios de los responsables de las medidas macroprudenciales ante el Comité de Finanzas de la Cámara de Representantes fueron relativamente tranquilos, aunque el máximo regulador bancario de la Reserva Federal, Michael Barr, reconoció que «hubo fallos significativos de supervisión en la Reserva Federal» en el periodo previo a la quiebra de SVB. Aparte de eso, la única otra noticia importante fue que el representante republicano Kevin Hern se introdujo en la trama de puntos de la Fed al revelar ayer que Powell, al ser preguntado en una reunión privada con legisladores estadounidenses, sugirió que se preveía una subida más. El hecho de que esto fuera noticia pone de relieve lo escaso que fue el flujo de noticias de ayer. La jornada de hoy debería ser algo más agitada para los mercados, ya que se publicarán los datos del balance de la Fed, que volverá a estar en el punto de mira con la publicación del H.4.1. En concreto, dentro de los datos sobre los factores que afectan a los saldos de reserva de la Fed, los mercados se centrarán en el uso de la facilidad repo FIMA de la Fed, ya que los datos de la semana pasada mostraron que una autoridad monetaria extranjera retiró 60.000 millones de dólares de la línea de liquidez en dólares.
A pesar de la escasez de publicaciones de datos en el calendario, los acontecimientos siguen su curso con la noticia de que el Reino Unido está a punto de adherirse al Acuerdo Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP, por sus siglas en inglés). El CPTPP es un bloque comercial que abarca 11 países de la región del Indo-Pacífico, del que el Reino Unido será el duodécimo miembro. Dadas las distancias y el aislamiento geográfico del Reino Unido respecto a los demás miembros de la asociación, queda por ver hasta qué punto será beneficiosa para Gran Bretaña su adhesión. Sin embargo, es otra señal de que el Reino Unido empieza a encontrar su lugar en el mundo tras su salida de la UE. Las señales de que el gobierno británico está empezando a dejar atrás las negociaciones del Brexit, que han consumido tanto tiempo y energía política en los últimos años, serán una señal bienvenida para los inversores, dado el daño que el proceso infligió a la reputación británica de gobierno estable y eficaz. En esta línea, ayer también se produjo la comparecencia del canciller británico, Jeremy Hunt, ante el Comité Selecto del Tesoro para defender las medidas de su último anuncio presupuestario. Hunt consiguió lo que su predecesor no pudo sin incendiar los mercados: introducir una serie de políticas diseñadas para hacer crecer la oferta de la economía. El escrutinio parlamentario trató de destilar algunos detalles más sobre qué implicarían exactamente estas medidas y hasta qué punto serían efectivas. Como era de esperar, el Canciller evitó las respuestas difíciles, centrándose en proporcionar la menor cantidad posible de información nueva. Como resultado, ayer fue un día relativamente tranquilo para la libra, que se mantuvo plana durante la sesión frente al euro y bajó sólo un 0,2% frente al dólar, y con pocas noticias de mercado esperadas, hoy parece que ofrecerá más de lo mismo.
Continúa el rally para las principales divisas latinoamericanas de alto beta que se siguen beneficiando de una mejora general del sentimiento del riesgo global ante la ausencia de nuevas noticias en el sector bancario estadounidense y europeo y posicionándose como algunas de las divisas con mejor comportamiento de la semana. Si bien el USDMXN no ha logrado aún recuperar los niveles mínimos históricos previos a la quiebra del Silicon Valley Bank, ha logrado recuperar buena parte del territorio perdido en estas últimas tres semanas. De cara a esta noche, con la decisión de Banxico, esperamos cierta expectación en el MXN. Pese a que existe consenso entre analistas y operadores de que esta noche aumentará 25 puntos básicos su tipo de referencia, hasta el 11,25%, los mercados esperarán señales sobre los próximos pasos de Banxico. Si bien los mercados ya están valorando que esta será la última subida, los responsables políticos del Banco podrían optar por no cerrar la puerta del todo y hacer alusión a la dependencia de nuevos datos de inflación o incluso al avance de las noticias sobre la estabilidad financiera en EE. UU. Mientras, el USDBRL, y a pesar de las tensiones políticas internas, ha logrado situarse en una posición sustancialmente positiva.
Hoy se publica el Informe Trimestral de inflación del Banco Central de Brasil donde creemos que pueden hacer referencia a los riesgos latentes para la inflación, incluyendo los fiscales. Esto no sería algo nuevo, ya que es uno de los principales motivos detrás del actual debate entre el ejecutivo brasileño y el banco central, y algo que ya recogieron las actas del BCB publicadas el martes. Junto a esto, el retraso continuado de la presentación del tan esperado nuevo marco fiscal no hace más que aumentar el nerviosismo de los observadores del BRL. No obstante, esta madrugada hemos podido conocer por “fuentes” algunos detalles que incluirá este nuevo Plan Presupuestario que presumiblemente se anunciará a finales de semana. Entre ellos, destaca la propuesta de tratar de apuntalar las finanzas públicas del país a través de la eliminación del déficit primario el próximo año y la consecución de superávits primarios del 0,5% para 2025 y del 1% para 2026. Esta propuesta incluiría un rango de tolerancia y un límite anual para gastos primarios junto a un mecanismo de ajuste fiscal para garantizar que el crecimiento del gasto público se limite al 70% del crecimiento de los ingresos. De ser así, la presentación del tan esperado marco fiscal podría traer cierta tranquilidad a los mercados, actualmente sumidos en la incertidumbre, y quizá un acercamiento del gobierno y el BCB.