Hay que tener desfachatez e indigencia mental para atreverse a sostener ese discurso que sólo puede traer rédito electoral en una sociedad más que enferma. Porque paralelamente a ese tema, tenemos un par de golpes a cámara lenta que siguen su camino…con la complicidad de gobiernos nacionales. A todo Señor su honor y justo es decir que el profesor Tamames sí se centró en temas fundamentales para nuestras libertades y pervivencia. Se dejó muy pocos o ninguno aunque los acompañara de temas más técnicos o de gestión. Si quieren una buena recopilación acudan al artículo de mi ex compañero de Partido, don Joaquín Leguina en The Objective del 28 de marzo (“La moción de Tamames: censurar y aplaudir”). Sirva esta lamentable diferencia de nivel y de ética parlamentaria entre el profesor Tamames y sus oponentes ocasionados, como primera reflexión de hoy.
Entendemos que también tiene interés reflexionar sobre algunas intervenciones por lo sintomáticas que resultaron. Sin novedad ni interés en su contenido, por ser indulgentes, resultaron las intervenciones del Gobierno SPS, del PSOE, de Separatistas, PP y VOX. En cambio nos pareció excelente el discurso de doña Inés Arrimadas que sí que supo desgranar, en una recapitulación que habría que esculpir en mármol, las barbaridades políticas destructivas y atentatorias contra el bien común de los españoles que ha perpetrado el Gobierno SPS. Como el profesor Tamames, sí fue a lo esencial. Pero quedó absolutamente patético su discurso a partir del momento que votó en contra de la moción, en el apogeo de la incoherencia, demostrando lo desastroso que es la partidocracia, y más cuando los políticos y/o los líderes son de una mediocridad espeluznante. Como última reflexión les recomiendo también escuchar, o leer, con atención los diversos componentes del grupo mixto o de minorías “regionales”, pues ponen en evidencia un hecho del que, siendo clave para nuestro futuro, nadie parece darse cuenta: España ha vuelto al cantonalismo. Vean, vean lo que dijeron desde “Teruel existe” hasta Ana Oramas pasando por navarros, astures, cántabros, gallegos… y verán lo que es el cantonalismo 2.0.
Todos sabemos lo que supuso el cantonalismo y lo que España tardó en levantar cabeza. Si es que la ha levantado. Es lo que sucede cuando el interés general de los españoles, recogido en la Constitución, no importa a la mayoría de los políticos, ni de los gobernantes, ni de los “jueces” del Constitucional, ni de los votantes…