Análisis y Opinión

Los datos preliminares de la inflación subyacente apuntan a una posible subida de 25 puntos básicos

INFORME MONEX EUROPE

Por María Marcos, analista FX de Monex Europe

Redacción | Viernes 28 de abril de 2023
Tras una semana relativamente tranquila en cuanto a datos económicos en la eurozona y después de la publicación de duros datos estadounidenses durante la sesión de ayer, hoy la atención de los mercados vuelve a dirigirse a este lado del Atlántico. La publicación de los datos preliminares de la inflación de abril en Francia, España y Alemania, los tres mayores países de la zona euro que representan el 59% de la cifra compuesta de la zona euro, junto con las lecturas adelantadas del PIB del primer trimestre para el conjunto de la zona euro, ha proporcionado a los operadores una valiosa información para ajustar sus expectativas sobre la dirección de la próxima decisión política del BCE el 4 de mayo. Aunque los datos de crecimiento han contribuido a calmar los temores persistentes de una recesión invernal en el continente, fueron los datos de inflación los que realmente movieron la aguja para los mercados. Antes de la publicación de los datos alemanes, los datos de inflación de España y Francia sugirieron que el máximo del IPCA subyacente de la zona euro podría estar a punto de alcanzarse.

Hasta ahora sólo hemos conocido los datos de Francia y España que, a falta de la lectura de la mayor economía de la zona euro, creemos que son una muestra representativa de lo que podemos esperar hoy más tarde y del conjunto de la zona euro el próximo martes. Por un lado, en Francia, la lectura global se situó ligeramente por encima de las expectativas, en el 5,9% frente al 5,8% previsto, y ligeramente por encima de la cifra del mes anterior, del 5,7%, muy influida por los efectos de base debidos al estallido del conflicto y al auge especialmente de los precios de las materias primas y la energía en ese periodo de 2022. Según el INSEE francés, este aumento refleja una aceleración de los precios de la energía, los servicios y el tabaco. Sin embargo, señalan que, por el contrario, se prevé una ralentización de los precios de los alimentos, en particular de los productos frescos, y de los bienes manufacturados. Aunque no se publica oficialmente, la inflación subyacente parece mantenerse. Deduciendo aproximadamente la inflación subyacente de la aceleración de la inflación de los servicios de 0,3 p.p. y de la ligera ralentización de la inflación de los bienes manufacturados de 0,1 p.p., creemos que podría representar un ligero aumento con respecto a la lectura del mes anterior del 4,6%.

Por otra parte, la lectura de España ha sido mucho más optimista, al menos para las palomas del BCE. Con una cifra del 4,1% interanual, tres décimas por debajo de las expectativas del mercado, la inflación general en España subió sólo un 0,8% en el mes, debido principalmente a que el descenso de los precios de la electricidad es inferior al registrado en abril de 2022, y al aumento de los precios de los carburantes, que disminuyeron en abril del año anterior. Sin embargo, no fue el repunte de la cifra principal lo que llamó la atención del mercado. Las presiones inflacionistas subyacentes cayeron considerablemente durante el mes de abril, con una lectura oficial del 6,6% interanual, por debajo del 7,5% del mes pasado, lo que a priori parece una buena noticia para el BCE. Sobre todo teniendo en cuenta que la inflación española ha liderado la medida compuesta de la zona euro durante gran parte de este ciclo. Si ocurre lo mismo con la inflación subyacente, es posible que el BCE haya visto señales de que la inflación subyacente está empezando a dar un giro. Si los datos alemanes se confirman hoy, las expectativas de una subida de 25 puntos básicos en la reunión de la semana que viene se afianzarán.

La inflación española ha liderado la inflación de la eurozona durante gran parte de este ciclo económico, lo que puede ser suficiente para que las palomas fuercen una senda más gradual para los tipos en el futuro.

En definitiva, los datos publicados hasta ahora han mostrado signos consistentes de fortaleza económica en la eurozona ya que, en términos de crecimiento del PIB, Francia creció un 0,2% intertrimestral a pesar del repunte de la huelga en el primer trimestre, mientras que la economía española superó las expectativas al crecer un 0,5% en el primer trimestre, en línea con el mismo nivel de crecimiento en Italia. Esto compensó en parte el dato del PIB alemán del primer trimestre, más débil de lo previsto, y situó el crecimiento de la zona euro en el 0,1% intertrimestral en el primer trimestre. Sin embargo, ante los indicios de que la inflación subyacente podría estar dando un giro, con lecturas más débiles en España a pesar del fuerte crecimiento del 1T, no consideramos que la serie de datos de hoy sea positiva para el EURUSD, que ha cotizado más fuerte durante el último mes gracias al estrechamiento de los diferenciales de tipos de interés. Con los mercados reduciendo las expectativas de una subida de 50 puntos básicos la semana que viene, y con la consiguiente caída de los rendimientos de los bonos de la zona euro, el EURUSD ha vuelto a cotizar por debajo del nivel de 1,10, donde es probable que permanezca a menos que haya una fuerte sorpresa en los datos alemanes de esta tarde.