El objetivo en la reducción de carne de España se encuentra en el top 5, con un 78%, 42% para lácteos, 51% para pescados y mariscos y 65% para huevos. España publicó recientemente unas guías dietéticas que destacan los beneficios para la salud y el medio ambiente de una dieta baja en alimentos de origen animal, lo que supondría reducciones significativas respecto a los niveles actuales de consumo.
Este es el primer informe que proporciona cifras reales de reducción para todos los alimentos de origen animal y cálculos detallados del consumo real, incluidas las partes no comestibles y los desechos a nivel doméstico, lo que brinda una imagen más precisa del consumo. Los cálculos se basan en la dieta de salud planetaria EAT-Lancet, que tiene como objetivo proporcionar dietas saludables a partir de sistemas alimentarios sostenibles para 2050.
Revelado en la conferencia internacional Extinción o Regeneración que se celebra hoy y mañana en el Centro QEII de Londres, el informe explica cómo nuestro insaciable apetito de carne barata y otros alimentos de origen animal está provocando la escalada de las emergencias climáticas, de salud y de la naturaleza. Concluye que se necesitan reducciones masivas de los 25 principales países de ingresos altos y medianos para salvaguardar la salud futura de las personas, los animales y el planeta.
Las ideas clave del informe muestran que:
Organizada por Compassion in World Farming con sus partners IPES-Food, el Instituto de Estudios de Desarrollo y otros organismos, la conferencia Extinción o Regeneración se ha diseñado para abordar la necesidad urgente de métodos más sostenibles de producción de alimentos que puedan proveer a las generaciones futuras, protegiendo la salud de los humanos, de los animales y del planeta.
El CEO global de CIWF, Philip Lymbery, reveló esta mañana los resultados del informe en su discurso de apertura de la conferencia, advirtiendo que "en los países más ricos estamos, literalmente, comiéndonos el camino hacia nuestra propia extinción. Nuestro insaciable apetito por carne barata y otros alimentos de origen animal está dañando nuestra salud, causando una inmensa crueldad animal y matando a nuestro planeta, y será demasiado tarde a menos que despertemos y actuemos ya para reducir este calamitoso consumo excesivo. La responsabilidad, por tanto, recae en las naciones más ricas, que deben tomar medidas inmediatas a través de políticas nacionales orientadas a combatir su impacto directo en las emergencias climáticas, sanitarias y naturales".
"Debemos aprovechar esta gran oportunidad proporcionada por la conferencia Extinción o Regeneración para compartir soluciones e impulsar caminos hacia sistemas agrícolas regenerativos, positivos para el clima y la naturaleza. La única forma en que podemos asegurar nuestro futuro es alejarnos de la ganadería industrial y crear un sistema alimentario global que beneficie a los animales, las personas y nuestro planeta; reducir nuestro consumo excesivo de alimentos de origen animal es una parte vital de eso", ha concluido Lymbery.
El informe deja en evidencia la actual falta de acción por parte de los países para abordar el problema, e incluye recomendaciones claras para reducir este consumo excesivo a nivel nacional, que incluyen: