Según la carta, aunque la eficiente respuesta de Taiwán a la COVID-19 ha sido ampliamente reconocida por la comunidad mundial, sigue estando excluida de la OMS y de la Asamblea Mundial de la Salud. Esta decisión pone en grave peligro el derecho a la salud del pueblo en Taiwán y contradice el principio de la OMS de Salud para todos, añadió la misiva.
Taiwán no debe quedarse atrás a la hora de establecer un sistema mundial de salud pública y prevención de enfermedades completo, sin fisuras y resistente, afirmó la carta, que instó al Gobierno y al Parlamento neozelandeses a manifestar su apoyo en el ámbito internacional.
Taiwán y Nueva Zelanda, como socios democráticos de ideas afines unidos por el respeto a los derechos humanos y el Estado de derecho, mantienen fuertes lazos en muchos frentes, apuntó el MOFA. Este año se celebra el 10º aniversario de un acuerdo bilateral de cooperación económica, y el ministerio declaró que el Gobierno continuará cooperando con Nueva Zelanda para salvaguardar sus valores compartidos y contribuir al bienestar de las personas en todo el mundo.