Este jueves, 15 de junio, se reúne por cuarta vez este año el Banco Central Europeo con el objetivo de seguir subiendo los tipos de interés para tratar de paliar la inflación. La lógica sugiere que dicha subida será de 25 puntos básicos, colocando los tipos en un 4%. De hecho, la mayoría de los analistas dejan ya caer que, en la próxima reunión de julio, la subida volverá a ser como la esperada para dentro de dos días. Por su parte, el euríbor sigue su tónica levemente ascendente, rondando durante las últimas semanas el 4%. Un suceso prácticamente histórico, dado que no se observan dichas cifras desde noviembre de 2008.
El euríbor, en vilo por la subida de tipos del BCE
César Betanco, experto del intermediario hipotecario Hipoo, sostiene que ya se están atisbando indicios de una deceleración efectiva del euríbor. Pese a todo, establece, del mismo modo que, “las subidas de tipos del BCE siempre vienen acompañadas de una subida del euríbor diaria, y, en consecuencia, mensual”.
Para ejemplificar esta afirmación, Betanco ha analizado las últimas subidas del euríbor atendiendo las últimas subidas de tipos del BCE:
“Que el euríbor va a subir parece lógico, y en cierta medida incluso obvio, dado que, podríamos decir que el euríbor es consecuencia de la subida de tipos", destaca Betanco. Asimismo, y con los datos anteriores en la mano, el experto de Hipoo recalca que es muy probable que el euríbor supere el 4% en su escala diaria. Si bien es cierto que, en lo referido a la desaceleración del índice, en palabras de Betanco, “deberemos estar atentos aún, porque cuando realmente vamos a poder atestiguarlo va a ser cuando vayamos teniendo los datos mensuales en nuestro poder”.
Mayor restricción al crédito y disparidad en la renegociación hipotecaria
Con todo este contexto y coyuntura apremiante respecto a unos tipos de interés tan altos, las entidades bancarias están cerrando el grifo (en la última estadística hipotecaria del INE, que era de marzo, ya se vio que la contratación de hipotecas había caído un 15,7%) al crédito. Debido, principalmente, al endurecimiento de los criterios de riesgo que aplican en las concesiones hipotecarias. Para las cuales únicamente se están “salvando” aquellos con perfiles idóneos a nivel económico y laboral.
Del mismo modo, Betanco explica que la posición de los bancos respecto a la renegociación de condiciones por parte de los hipotecados está dividida dentro del sector. “Existen varias entidades que sí que están más dispuestas a procurar novaciones con sus mismos clientes, mientras que otras son más reacias y generan un mayor volumen de subrogaciones o cancelaciones impulsando indirectamente el cambio de hipoteca con otros bancos”, destaca el experto.