1/ Tras toda contienda conviene felicitar al ganador. Así que felicitamos, con la verdad por delante, a todos los Partidos separatistas, filoterroristas, amedrentadores, golpistas, indultados, camuflados o mediopensionistas, su triunfo ha sido apabullante.
2/ Eso no es nuevo, es lo que lleva pasando desde hace lustros y se llama “bipartidismo a la española”, en el que dos grandes Partidos que abarcan el centro pueden gestionar y gobernar aspectos corrientes, menores, técnicos, pero la orientación y gobierno de temas esenciales para la supervivencia de España o para la convivencia en igualdad, libertad y solidaridad de los españoles siempre lo marcan los Partidos separatistas.
3/ Pero esta vez se ha reforzado muchísimo su poder. En términos de votos el PP y el PSOE están muy igualados, diferencias mínimas, y lo mismo ocurre entre VOX y Sumar; los bloques están empatados, así que gobernará plenamente el conjunto de los separatistas.
4/ Debemos felicitar también, profesionalmente, a Pedro Sánchez que ha demostrado, una vez más, una enorme habilidad política para salir de graves apuros y reflotar políticamente. Domina como nadie tiempos, “media” y métodos.
5/ Nos parece relevante, democráticamente, observar que esta vez Pedro Sánchez no ha engañado a nadie porque todo el mundo sabe lo que va a hacer. Esto significa que la gran mayoría de los votantes (de todas partes) han perdonado, o despojado de toda importancia los gravísimos y anti democráticos engaños y “cambios de posición” de los últimos años. Nos parece un dato sociológico de trascendental importancia.
6/ De resultas de lo dicho, la posibilidad de rehacer un Partido de centro izquierda patriótico, razonablemente jacobino y volcado en los valores republicanos (libertad, igualdad y solidaridad) ha fenecido por mucho tiempo; tenemos PSOE Sanchista para mucho, mucho rato.
7/ Recordamos que Einstein decía que no había nada más tonto que pensar que haciendo siempre las mismas cosas iban a surgir consecuencias diferentes. Pretender que con esta Ley electoral no gobiernen los separatistas y que el Parlamento nacional no sea una cámara territorial asimétrica es una quimera. Lo decimos también para los que claman por otras elecciones. ¿Para qué? ¿Para un Gobierno PP-PNV?
8/ Una campaña electoral dónde se habla de chorradas (¿el Falcón?¿El hombre del saco? ¿El casco del ciclista) y se evita voluntariamente hablar de la unidad de los españoles, de la desigualdad en derechos civiles y en libertades, del destrozo del mercado único, de la Ley electoral, …siempre beneficiará a los populistas más ramplones.
9/ Se podrá discutir y discrepar sobre quién o quienes han sido los ganadores, pero una cosa está clara: la perdedora es la ciudadanía española, actual y del futuro. Aunque estamos acostumbrados porque eso lleva pasando lustros.