Una opción “muy de moda”, es la venta de la nuda propiedad, que es el derecho al título de propiedad, pero no al uso y disfrute. “Al vender la nuda propiedad, se obtiene un ingreso económico mientras se conserva el derecho de usufructo, es decir, el vendedor puede seguir viviendo y disfrutando del inmueble hasta el final de su vida”, explica el CEO de VIVENDEX. “Además, esta opción permite compartir los gastos asociados a la propiedad al vendedor, pues solo pagaría los gastos básicos de la vivienda, como agua, electricidad y gas, mientras que el inversor asumiría el IBI y otros costes adicionales”, aclara.
Otra posibilidad es la hipoteca inversa, que se presenta como otra opción para mayores de 65 años que desean obtener un abono mensual utilizando su vivienda como garantía. Sin embargo, Quintana advierte que, aunque puede ser una opción a considerar porque el cliente mantiene la propiedad y su uso hasta que fallece,“los tipos de interés suelen superan con creces a los de una hipoteca normal y la cantidad percibida puede ser solo una fracción del valor de la vivienda. De hecho, de media, los propietarios que optan por esta opción en España cobran sólo el 18% del valor de su inmueble”.
No obstante, antes te tomar una decisión, el experto recomienda “obtener asesoramiento profesional e informarse de las distintas posibilidades, para poder analizar pros y contras y elegir la que más se ajuste a sus necesidades”.