Las medidas se aplican tanto a los cruceros extranjeros como a los cruceros chinos que navegan en rutas internacionales cuando adquieren los suministros y servicios necesarios para su operación en los puertos chinos.
China se ha comprometido a proteger los derechos legítimos de los operadores de cruceros internacionales y los proveedores de bienes y servicios relacionados, al tiempo que los ha instado a cumplir con las leyes y regulaciones chinas.