En respuesta a esta necesidad, han irrumpido nuevos operadores en el mercado español que ofrecen el servicio de alquiler de cajas de seguridad, como de The Vaults Group, liderada por los empresarios irlandeses Seamus Fahy y David Walsh. La reciente apertura de Barcelona Vaults, la primera instalación de alquiler de cajas de seguridad de la empresa en la ciudad, ha generado un gran interés, con una lista de espera de 2.000 personas. Esta iniciativa, única en Barcelona y Cataluña, tiene previsto expandirse con la apertura de cinco nuevas instalaciones en Madrid, Valencia, Sevilla, Málaga y Zaragoza.
“La protección de los bienes valiosos se ha convertido en una prioridad para muchas personas en medio de esta ola de criminalidad”, explica Seamus Fahy, Managing Director de Barcelona Vaults. “Además, el auge del oro, que en lo que va de año acumula una revalorización de más del 11%, ha intensificado esta necesidad, lo que ha llevado a un aumento en la demanda de servicios de alquiler de cajas de seguridad”.
Uno de los principales atractivos de estos servicios es el alto nivel de seguridad ofrecido, un aspecto por el cual muchas entidades bancarias se muestran reacias a seguir ofertando este servicio. Según Fahy, “la tendencia de las principales entidades financieras es centralizar el alquiler de cajas de seguridad en edificios corporativos de muy alta seguridad y ofrecerlo solo a clientes VIP”.
¿Quién solicita este servicio y qué guarda?
El perfil del solicitante de este servicio es muy variado, “desde gente de muy alto poder adquisitivo hasta cualquier ciudadano, empresario o particular”, precisa Fahy. Que añade que “todos tienen el denominador común de estar preocupados por posibles robos, crisis económicas e incluso escenarios de corralito bancario”.
Todas las cajas están aseguradas y los clientes suelen depositar objetos de valor, como joyas, relojes, metales preciosos como oro y plata, documentos importantes como títulos de propiedad o testamentos, e incluso dinero en efectivo, “algo especialmente valorado por aquellos clientes que temen un crack financiero”. En cuanto a empresas, explica, guardan todo tipo de documentos: “Hay bufetes de abogados que las utilizan para guardar documentos, pero también hay inversores que las emplean para proteger las claves secretas de sus criptodivisas”, concluye el experto.