La diferencia entre el precio previsto y la realidad varía considerablemente de una ciudad a otra. De media, los inquilinos buscan apartamentos por un precio 248€ inferior al de mercado.
Madrid y Valencia, en disonancia con la tendencia europea
En Madrid y Valencia, a diferencia de otras ciudades europeas, la brecha aumenta, a la par que lo hace el precio del alquiler.
En el caso de la capital española, el precio del alquiler de un apartamento asciende a 1.494€ de media, sin embargo los españoles que buscaron alojamiento en el primer trimestre de 2024 establecieron el presupuesto para sus búsquedas en 1.270€, dando lugar a una brecha de €224. Así, en términos relativos, la brecha en Madrid asciende al 17,6%, una cifra que se ha duplicado respecto al mismo periodo del año anterior (8,3%).
Por su parte, Valencia es una de las ciudades europeas con una mayor subida interanual del precio del alquiler (33,3%). Según el Índice Internacional de Alquileres de HousingAnywhere, alquilar un apartamento en Valencia cuesta de media hoy en día 1.400€. Sin embargo, los inquilinos que buscaron alojamiento durante el primer trimestre de 2024 lo hicieron por 1.035€, exponiendo una brecha de €365. En términos relativos, la discrepancia en la capital del Turia se sitúa en un 35,3%. Entre todas las ciudades analizadas, Valencia es donde más ha crecido la brecha del alquiler, ya que en el primer trimestre de 2023 esta era del 5,1%.
Contrariamente, Barcelona sí sigue la tendencia europea a la baja y se sitúa incluso por debajo de la media de las ciudades analizadas, ya que la distancia entre el precio del alquiler y las expectativas de los inquilinos es actualmente del 8,7%. Así, mientras el precio del alquiler de un apartamento en esta ciudad es de 1.495€, aquellos en búsqueda activa esperan encontrarlo por 120€ menos.
De Praga a Bruselas, las ciudades con mayor y menor diferencia
En términos relativos, entre las 28 ciudades analizadas, Praga muestra la mayor discrepancia entre las expectativas y el precio del alquiler, con un 48,8%. En la capital checa, los inquilinos buscaban pisos por un máximo de 1.002€, pero los encontraron por 1.600€. En términos absolutos, la diferencia es de casi 600€. Hamburgo, Colonia y Lisboa también registran discrepancias considerables, superiores al 30%.
En el lado opuesto se encuentra Bruselas, donde los inquilinos establecieron su presupuesto solo un 5,7% por debajo del precio de mercado. Mientras que el precio medio de alquiler de un piso en la capital belga es de 1.163€, los inquilinos buscaron alojamiento por un máximo de 1.100€, lo que supone una diferencia de 63€.