El comensal encuentra en la carta entrantes como la Ensaladilla rusa con ventresca de bonito y piparras, la Terrina de foie gras con anguila ahumada y manzana o clásicos como los Calamares de potera fritos y mahonesa de lima.
Entre los principales, platos como la Lubina con salsa cítrica de champagne y algas; el Cochinillo crujiente, manzana, membrillo y ensalada de brotes aliñada con mostaza y miel; o el Steak tartar de vaca asturiana a las tres mostazas.
En el apartado dulce destacan postres como la Torrija caramelizada servida con helado de café o el Requesón de Abredo batido con texturas de frutos rojos.
Y para acompañar todas estas propuestas -y muchas más-, una acertada bodega con denominaciones de origen del país, guiños a la tierra y también algunos espumosos nacionales e internacionales.
El restaurante, abierto todos los días de la semana, se organiza en torno a un amplio salón con grandes ventanales que dotan al espacio de una muy agradable luz natural. Además, cuenta con un reservado con capacidad para 6 personas y una pequeña terraza exterior, eso sí, solo disponible cuando la climatología lo permite.
Los eventos del Arcea Palacio de las Nieves
En el edificio principal se sitúan las habitaciones, el restaurante y el spa y, junto a los jardines, se encuentra un espacio con diferentes salones que se pueden adaptar a medida para cada ocasión.
Y es que, en este lugar, convertido ya en un referente, son expertos en hacer de cada celebración una experiencia única, por eso es el lugar idóneo para celebrar desde una boda íntima hasta un evento de empresa pasando por cualquier tipo de encuentro social o corporativo, siempre diseñado en exclusiva para cada cliente.