Alquileres sin sorpresas
Un informe del Institut de Recerca Urbana de Barcelona (IDRA) señala que las inmobiliarias gestionan a día de hoy casi el 70% de los contratos vigentes desde hace un lustro en la ciudad, pero este porcentaje alcanza ya a uno de cada tres alquileres firmados hace menos de un año. Por tanto, esto supone que los acuerdos cerrados directamente hayan pasado del 30% en los alquileres de hace cinco años al 25% en los que no llegan a los 12 meses de vigencia.
El ex presidente de AEPSI (Asociación Española de Personal Shopper Inmobiliarios) indica que “ir de la mano de un experto es esencial”, recalcando que “estos profesionales suponen una valiosa ayuda a la hora de encontrar el mejor inquilino posible, conseguir toda la documentación para asegurar la solvencia y redactar un contrato sin fisuras”. En este sentido, Unsain hace hincapié en la sensación de seguridad: “El propietario busca a alguien que defienda sus intereses porque después de haber destinado sus ahorros o haberse hipotecado no quiere sorpresas”. Es por ello que enfatiza que “el trato directo entre arrendador y arrendatario se irá reduciendo”.
La normativa dispara la intermediación
Cataluña fue la primera región que ejecutó la declaración de zonas tensionadas de alquiler contenida en la Ley de Vivienda. “Cataluña siempre ha sido muy activa en términos regulatorios en lo que al arrendamiento se refiere”, confirma Unsain. El último movimiento de la Generalitat fue aprobar un decreto ley en abril para regular el alquiler de temporada, pero la Diputación Permanente del Parlament lo tumbó el mes pasado.
“Con tantas idas y venidas en materia legislativa, los propietarios de inmuebles en alquiler en Cataluña ya no saben a qué atenerse”, opina el experto, asegurando que “cuando empiezas a regular, a la gente se le mete el miedo en el cuerpo”. Precisamente, Unsain estima que “esta inestabilidad jurídica es el caldo de cultivo perfecto para que la intermediación continúe al alza y asuma la gestión integral de los alquileres”.