Esta situación ha provocado que muchos perfiles senior que intentan alquilar una vivienda no pasen el "casting" para poder arrendarla. Es el caso de un cliente de Ricardo Gulias, quien comenta: “Con 69 años y recién divorciado, al ver que no le iban a alquilar una vivienda, pidió una hipoteca para la compra”. Gulias añade que “no se suelen pedir muchas hipotecas; la gente mayor es sensata con el endeudamiento. Sin necesidad, no se lanzan a ello, pero los hay”.
Otros perfiles que se lanzan a pedir una hipoteca con más de 65 años suelen ser padres que deciden hipotecar su vivienda para ayudar en la compra de la casa de sus hijos. “Se hace mucho, se pone la casa de garantía y se puede donar a los hijos lo que se consiga”, comenta Gulias. Otro ejemplo es el de los pensionistas que buscan una segunda residencia, aunque el consejo que dan los expertos es el de cubrir primero la hipoteca de su vivienda habitual, ya que la financiación de esta segunda es mucho más baja y, por lo tanto, hay que aportar mucho más dinero, más el capital de entrada.
Límites en la concesión
Los profesionales inmobiliarios recuerdan que, cuanto mayor sea la persona que pida la hipoteca, menor será el plazo para pagarla. Las entidades suman la edad del cliente y los años de la hipoteca y, juntos, no pueden superar los 75 años, aunque en algunos casos se estira hasta los 80, dando un margen de una década para devolver el préstamo. “Hay que tener en cuenta que el plazo medio de una hipoteca en España ronda los 24 años”, recuerda Gulias, quien apunta que, por tanto, una hipoteca a pagar en 10 años “supondría cuotas más elevadas y peores condiciones”.
Además, es común que muchos hipotecados lleguen a la jubilación y aún queden cuotas pendientes. Guilas advierte que, con ingresos estables, no importa liquidar cuanto antes la hipoteca, aunque si te endeudas con más de 65 años sí que puede ser motivo de preocupación: “No hay que estresarse por los intereses que te puedas ahorrar, pero si te endeudas con 65 años o más, sí que puede ser conveniente sacarse de encima cuanto antes la deuda”, sentencia. Por eso, quizá conviene buscar alternativas como las hipotecas inversas o la nuda propiedad.