En este sentido, el director de Estudios recuerda que “la tendencia es visible tanto en la vivienda de segunda mano como en la vivienda a estrenar. En el primer caso el crecimiento es del 15%, mientras que la obra nueva registra el mayor aumento interanual de los últimos tres años, situándose en el 38%.
Territorialmente quienes lideran la estadística son Andalucía, la Comunitat Valenciana y Cataluña, con un volumen de operaciones mensuales por encima de las 11.000 en el primer caso y de las 9.000 en los otros dos. En la parte más baja se sitúa La Rioja con 429 operaciones. Solamente hay una comunidad en la que se han vendido menos viviendas que hace un año: Baleares, donde se contrae un modesto -2,5%. Del resto, destacan los aumentos del 42% en Navarra o del 32% en Cantabria. En los principales mercados los aumentos también son destacable. Mientras Cataluña y Madrid crecen alrededor del 20%, la Comunitat Valenciana y Andalucía lo hacen un 16%. Si el análisis lo hacemos provincialmente, donde se han vendido más viviendas es en Madrid y Barcelona, ambas superando las 6.000 transacciones.
Ferran Font hace balance del mercado de la compraventa en España: “con estas cifras vemos que continúa la tendencia irregular del 2024. Con toda probabilidad iremos viendo como el mercado va recuperándose frente a la actividad del 2023, empujado por la moderación en los tipos y una demanda muy activa. Con una inflación controlada en la zona euro, deberemos seguir atentos a la situación geopolítica y su posible influencia en el BCE. Por otro lado, otros factores como el marco regulatorio actual o una oferta de vivienda cada vez más escasa, hacen que la evolución del precio de la vivienda complique cada vez más la accesibilidad de los jóvenes o de los que se encuentran en una situación económica complicada”.