Con la asistencia de centenares de lideres religiosos de todo el mundo ha arrancado en la capital de Qazaqastan el VIII Congreso de Líderes de Religiones Mundiales y Tradicionales, que tuvo su origen tras los ataques del 11 de septiembre de 2001 en los Estados Unidos, junto con la segunda reunión del "Espíritu de Asís" del Papa Juan Pablo II en 2002. El primer congreso fue posible por la positiva iniciativa del presidente Nursultán Nazarbáev, verdadero creador del estado de Qazaqstan y a quien se debe su desarrollo y consolidacion como republica independiente. El Congreso intenta fomentar el reconocimiento mutuo entre los líderes religiosos y facilitar su cooperación constructiva para abordar cuestiones sociales, culturales y religiosas. Al Congreso asisten regularmente representantes del clero del Islam, el cristianismo, el judaísmo, el budismo, el sintoísmo, el taoísmo y otras religiones tradicionales. Qazqastan se ha constituido en todo este tiempo como la mayoir nacion de Asia Central y trabaja con un sentido conciliador que busca el respeto global y la paz y que destaca por sus enormes iniciativas de mediacion en numerosos conflictos.
El Congreso ha crecido de 17 delegaciones en el 1.º Congreso a más de 100 participantes, incluido el Papa Francisco, en el 7.º Congreso, y en este VIII Congreso toman parte centenares de representantes y observadores de toddo el mundo, con una gran trascendencia dada la grave situacion qque vive el mundo actual con las guerras en Ucrania o Palestina.
Uno de los logros globales más importantes de Kazajstán en la actualidad es precisamente la creación de este Congreso de Líderes de Religiones Mundiales y Tradicionales. A lo largo de los años, Astaná ha acogido con éxito siete congresos.
En el contexto de la globalización de los desafíos y amenazas modernos, el foro se ha convertido en uno de los primeros en promover el diálogo entre civilizaciones a nivel mundial. En las últimas dos décadas, los líderes espirituales han demostrado que el diálogo, el entendimiento mutuo y el respeto son fuerzas poderosas que garantizan la coexistencia pacífica de todas las culturas y religiones.
Esto contribuyó significativamente al éxito de Kazajstán en la creación de una sociedad estable y armoniosa que vive el país hoy.
El 11 de octubre de 2023, Astaná fue sede de la previa 21ª reunión de la Secretaría del Congreso de Líderes de Religiones Mundiales y Tradicionales, presidida por el Presidente del Senado del Parlamento de la República de Kazajstán y Jefe de la Secretaría del Congreso, Maulen Ashimbayev.
La misión del Congreso es fortalecer el entendimiento mutuo y el respeto entre las comunidades de religiones mundiales y tradicionales, para aprovechar el potencial de la diplomacia espiritual para ayudar a crear un futuro justo, seguro y próspero. El elemento clave del paradigma de desarrollo del Congreso es unir los esfuerzos de los líderes religiosos para facilitar soluciones a los problemas más urgentes de la humanidad.
Los participantes identifican una serie de objetivos sobre los que trabajan en profundidad, entre ellos el desarrollo ulterior del Congreso, la promoción de los valores espirituales y morales fundamentales, la unificación de esfuerzos para resolver los problemas globales del mundo moderno, el establecimiento del respeto mutuo, la paz y la armonía, la prevención del uso de los sentimientos religiosos de las personas para incitar y escalar conflictos, y la protección de los objetos del patrimonio histórico y cultural. En la mayor parte de las mas importantes cuestiones vitales de la Humanuidad, todas las religiones se muestran de acuerdo, como por ejemplo la defensa de la vida y la familia, el trabajo por la paz mundial o la lucha contra la violencia de estados y organizaciones contra la Humanidad. No matar o no robar, forman parte de la conciencia comun de todas las creencias globales.
El Concepto describe los mecanismos para promover la misión del Congreso y proyctar a la HUmanidad hacia un nuevo ciclo, que buscan concienzudamente.
El programa del Congreso incluye un Foro de Jóvenes líderes religiosos con la participación de jóvenes líderes espirituales y jóvenes seculares. La participación de la generación joven es la clave para preservar la continuidad del diálogo intercivilizacional e interreligioso y protegerlos de la influencia de la ideología extremista. Al mismo tiempo, es una prioridad para los participantes involucrar a mujeres, personas con discapacidad y representantes de otros grupos sociales interesados en las actividades del foro.
El trabajo sistemático de las entidades del Congreso durante los intervalos entre congresos se basa en la implementación de la Hoja de Ruta de la Secretaría del Congreso para la promoción y la implementación práctica de las disposiciones de la declaración. En el marco de la implementación de este punto del Concepto, se celebrarán diversos eventos en Kazajstán y en el extranjero (reuniones internacionales en línea y fuera de línea, mesas redondas, conferencias, sermones, conferencias, exposiciones, seminarios, etc.) destinados a promover e implementar la misión, los objetivos y las declaraciones del Congreso.
El desarrollo de la diplomacia espiritual y el fortalecimiento de la asociación del Congreso con instituciones y plataformas internacionales son una de las prioridades del Concepto. El objetivo del Congreso es contribuir a la creación de laas condiciones necesarias de entendimiento entre las diferentes confesiones globales para hacer de nuestro mundo un lugar en el que los valores espirituales y morales no sólo se conserven, sino que se conviertan en fundamentales.
Las entidades del Congreso cooperan con organizaciones y estructuras internacionales de prestigio en el ámbito del diálogo interreligioso e intercivilizacional. Teniendo en cuenta el papel importante y creciente de las plataformas multilaterales a la hora de abordar los temas más importantes de la agenda internacional, el Congreso seguirá ampliando el número de participantes y fortaleciendo la cooperación con las organizaciones internacionales.
El Congreso es un elemento crucial de la política de Kazajstán encaminada a fortalecer el diálogo y la cooperación tanto a nivel nacional como internacional. Las declaraciones adoptadas en todos los foros anteriores condenaron invariablemente el radicalismo, la violencia y los conflictos, independientemente de los medios con los que se justifiquen. En las complejas realidades actuales, es importante que los líderes religiosos, sentados en la misma mesa, den al mundo entero un ejemplo de buena voluntad superando cualquier diferencia. Esta, en mi opinión, es la misión principal y la característica de nuestro Congreso.