CLARA DESVENTAJA FRENTE A OTROS PAÍSES
Países como Francia cuentan con mecanismos correctores como el cash back, que permite a las empresas solicitar a su Hacienda Pública la devolución del crédito fiscal generado
Redacción | Martes 21 de octubre de 2014
Los beneficios fiscales obtenidos por las empresas entre diferentes países, son valorados por las multinacionales en el emplazamiento de las actividades de I+D. Para amortiguar este efecto negativo, el gobierno español ha decidido reintroducir en el marco normativo las bonificaciones en las cuotas de la Seguridad Social correspondiente a trabajadores dedicados en exclusiva a actividades de I+D+i, que será compatible con la aplicación del dispositivo de deducciones fiscales por I+D+i. Alma CG, consultora líder en la optimización de costes a través de la fiscalidad, ha puesto de relieve la desventaja en la que se encuentra España con respecto a otros países europeos, en cuanto a la capacidad de atraer inversión extranjera directa (IED) para reconstruir el tejido empresarial.
En un momento en el que asistimos a una destrucción casi imparable de proyectos empresariales y a la expulsión del mercado de trabajo nacional de mano de obra altamente cualificada, la capacidad de atraer inversión extranjera directa (IED) es contemplada por los gobiernos de todos los países, como elemento fundamental para remontar la economía. Este interés se encuentra tanto más acentuado cuanto mayor sea el valor añadido generado en las actividades que se localicen en el país.
Aitor Veiga, Director de Consultoría Innovación en Alma CG, lo explica como sigue: “la selección del emplazamiento geográfico por parte de una entidad multinacional para la realización de actividades de I+D, es el resultado de un complejo análisis multifactorial, en el que influyen las diferentes estrategias de la casa matriz, el potencial de la filial y las características del país receptor. Dentro de este último grupo se incluyen factores como la dotación en infraestructuras de soporte de las actividades de I+D, el sistema legal de protección de la propiedad intelectual y los incentivos financieros y fiscales, entre otros”.
En las últimas décadas, los procesos de integración y convergencia experimentados en el ámbito europeo han conllevado, para la mayor parte de los factores determinantes de la capacidad de atracción de IED, una homogeneización que limita la existencia de diferenciales entre países europeos. No obstante, la falta de una integración fiscal en el ámbito europeo permite a cada gobierno la aplicación, dentro del marco jurídico comunitario, de políticas incentivadoras de la realización de actividades de I+D en sus respectivos países.
La aplicación de estas políticas se lleva a cabo mediante la creación de instrumentos que adoptan, en la mayor parte de los países, la figura de crédito de impuesto y de bonificaciones en las cotizaciones a la Seguridad Social. Pero dentro de los grados de libertad que el marco comunitario permite a los legisladores, cada país puede establecer una configuración muy particular de estos instrumentos fiscales. Esta circunstancia conlleva, en la práctica, la existencia de diferenciales en los beneficios fiscales obtenidos por las empresas entre diferentes países, aspecto éste que son valorados por las multinacionales en el proceso de selección del emplazamiento de las actividades de I+D.
Como ejemplo del diferencial que se puede obtener como consecuencia de la diversa configuración de los incentivos fiscales a la I+D, prosiguió Aitor Veiga, podemos ver en la siguiente Tabla el retorno fiscal que obtiene el sector privado de su inversión en I+D, para cuatro países europeos.
Los valores presentados permiten comprobar que el retorno fiscal obtenido por el sector privado por la realización de actividades de I+D en España es significativamente inferior a los obtenidos por el sector privado en los otros tres países comparados, tanto en valor relativo como incluso en valor absoluto cuando se realiza la comparación con países con una inversión en I+D inferior a España (Bélgica y Holanda). Esta circunstancia penaliza gravemente la capacidad de atracción hacia España de IED intensiva en I+D.
Este diferencial fiscal negativo de España se debe, no tanto a la intensidad teórica del dispositivo español, sino fundamentalmente a la aplicación práctica del mismo: para que las empresas encuentren un beneficio fiscal efectivo es requisito imprescindible que generen beneficios y que la cuota del impuesto pueda absorber el crédito de impuesto generado.
Frente a esta restricción, que se acentúa en ciclos económicos negativos como el que estamos atravesando, otros países como Francia han habilitado mecanismos correctores de alta potencialidad, como es el caso del comúnmente denominado cash back, que permite a las empresas solicitar a su Hacienda Pública la devolución del crédito fiscal generado, a pesar de que su cuenta de resultados presente número rojos.
Conscientes de los graves perjuicios que conlleva esta penalización fiscal comparada, las principales asociaciones empresariales españolas vienen demandando la introducción en la legislación fiscal española de un mecanismo de cash back que corrija la actual situación. Esta circunstancia permitiría beneficiarse de estos incentivos fiscales en el corto plazo a muchas industrias que, por el hecho de ser muy intensivas en I+D, presentan periodos de retorno de la inversión más dilatados en el tiempo (como la industria biotecnológica).
Con el objetivo de amortiguar este efecto negativo, el gobierno español ha decidido reintroducir en el marco normativo las bonificaciones en las cuotas de la Seguridad Social correspondiente a trabajadores dedicados en exclusiva a actividades de I+D+i, que será compatible con la aplicación del dispositivo de deducciones fiscales por I+D+i.
No obstante, España necesitará seguir realizando esfuerzos adicionales en el futuro para conseguir reducir el diferencial negativo en el retorno fiscal de la inversión en I+D respecto de los países del entorno, una particular prima de riesgo que penaliza a España en su posición receptora de IED intensiva en I+D.
Alma CG, empresa líder en Europa, es experta en la optimización de costes a través de la fiscalidad desde hace más de 26 años. Además de tener oficinas en España, en Madrid y Barcelona, también está presente en Bélgica, Canadá, Francia, Hungría, Polonia, Portugal, República Checa y Reino Unido. Alma CG está especializada en la búsqueda de ahorro para sus clientes, en la totalidad de los costes que impactan en la cuenta de resultados. Actualmente dispone de más de 100 áreas de negocio complementarias en España y a nivel internacional, entre las que se encuentran: la financiación de la innovación; optimización de la fiscalidad local, optimización de los gastos generales, etc. La filosofía es la remuneración basada en el resultado conseguido, y todo ello sin ningún tipo de riesgo ni cambios organizativos para sus clientes. Alma CG cuenta con una plantilla formada por 1.500 empleados, una facturación de 261 millones de euros en el año 2011 y más de 15.000 clientes de todos los sectores de actividad