Los indicadores actuales sugieren que estamos cerca de un suelo, al menos de manera temporal. "Uno de los primeros indicadores es el pesimismo del sentimiento inversor. Los inversores individuales en EE. UU. llevan tres semanas con un 60% de posiciones bajistas, niveles que no se veían desde los mínimos de la crisis subprime o los mínimos de septiembre de 2022. Además, la encuesta de Investors’ Intelligence también refleja más bajistas que alcistas, algo que no ocurría desde el último trimestre de 2022", resalta Kai Torrella.
En cuanto a los datos cuantitativos, Torrella menciona varios elementos clave: "El RSI actual está por debajo de 30, lo que sugiere una sobreventa, y el movimiento de la volatilidad (VIX) indica que, cuando toca su banda superior, en más del 90% de las ocasiones, el mercado termina en positivo al cabo de un año. Además, la caída del Nasdaq ha sido tan pronunciada que se ha alejado tres desviaciones estándar de su media de 50 sesiones, lo que también señala una sobreventa extrema".
Para Torrella, sería un escenario poco probable que el mercado caiga aún más. "Sería el tercer mercado bajista en solo cinco años, tras los de 2020 y 2022, algo que nunca ha sucedido. La estadística demuestra que, si no estamos en un mercado bajista, las correcciones del 10% son oportunidades de compra. Desde 1950, hemos visto 12 correcciones de este tipo, y en todas ellas el S&P500 estuvo más alto a los seis y doce meses", explica.
"En estos momentos, lo más sensato es aprovechar las caídas y sumarse a la tendencia principal que continúa siendo alcista. No es momento de rendirse, sino de sacar provecho de la situación y pensar a largo plazo", concluye Kai Torrella.