Decálogo de la comunicación no verbal
· La forma en que miramos, la posición de nuestro cuerpo, movimientos de cabeza y hasta la curvatura de las cejas
Redacción | Martes 01 de abril de 2025
Uno de los grandes estudiosos de la expresión, Albert Mehrabian, profesor de la Universidad de California, asegura en su regla 7-38-55 que lo más importante no son las palabras ni el tono, volumen y timbre de nuestra voz, sino las emociones o falta de ellas que transmitimos con nuestro lenguaje gestual, no verbal en una conversación. La regla de Mehrabian adjudica solo el 7% del poder de la comunicación a las palabras de manera verbal, mientas que el 38% tiene que ver con el rimo, tono y volumen de la voz. Y el porcentaje estrella son los gestos, el lenguaje corporal con un 55 %.
Julio García Gómez, experto en estrategias de comunicación emocional y gestual de la Fundación Economía y Salud, observa todos estos aspectos gestuales que influyen en nuestros mensajes verbales y los clasifica en 10 apartados concretos que constituyen un Decálogo de la comunicación no verbal:
- La forma en que miramos a nuestro interlocutor. Si somos francos, es mirada directa, si es huidiza, es inseguridad o que no estamos acertados en lo que decimos.
- La caída del párpado y la frecuencia del parpadeo nos presenta claves de nuestra fortaleza o debilidad en la comunicación y nerviosismo si la frecuencia del parpadeo es constante.
- Los guiños de ojos y la mirada autómata puede denotar que no estamos diciendo del todo la verdad.
- La expresión de los labios, más o menos abiertos, da muestra de satisfacción por lo que contamos o cierto disgusto.
- La curvatura de las cejas puede significar que en el momento de la conversación hay una tercera persona en juego que tiene que ver con el asunto.
- Los movimientos de cabeza a un lado y a otro, abajo y arriba son la muestra evidente de insatisfacción por el acuerdo adoptado o la conclusión obtenida.
- La posición de las manos y su movimiento acompasado con el mensaje oral son el mejor elemento de apoyo para convencer y llegar a un buen acuerdo.
- La colocación de las piernas, abiertas o cerradas nos da seguridad en nosotros mismo. Piernas abiertas es fortaleza en la comunicación, piernas cerradas muestran guardar el equilibrio de las palabras.
- El cuerpo hacia delante o atrás significa querer acercarnos a un acuerdo con la otra persona si lo adelantamos, y si lo retrasamos atrás es discordia y poca familiaridad.
- La distancia del emisor del mensaje con respecto al receptor es la clave de que estamos en buena sintonía o no con nuestra pareja, con nuestro jefe, hijos, familia o amigos. Distancia corta para potenciar el diálogo, distancia larga para mostrar que queremos crear barreras.
La manera de desenvolvernos en una conversación familiar o social pondrá al descubierto mensajes fantasmas, que si son observados con precisión dirán más que nuestras propias palabras o apoyarán el mensaje oral.
Julio García Gómez, es experto en comunicación emocional, director del Diploma y Curso de Comunicación en Salud de la Fundación Economía y Salud y director de comunicación de la Fundación Casaverde.