Los ahorros y el coste de vida siguen siendo dos de las principales preocupaciones de los catalanes, especialmente en el contexto actual de creciente inflación e incertidumbre económica. Según la IV edición del Estudio ‘Percepción y hábitos de los españoles respecto al sector bancario’, llevado a cabo por Nickel, la cuenta que se abre en estancos y loterías, el 56% destina, al menos, el 40% de su salario a gastos fijos. En este sentido, el 30% de los encuestados afirma destinar más de la mitad de su sueldo solamente en gastos fijos, mientras que otro 26% necesita, al menos, el 40% de lo que gana. Estos datos contrastan con el escaso 18,70% que logra mantener estos gastos dentro del 20% de su salario.
Con este escenario, ahorrar se ha vuelto un desafío: un 16,5% de los encuestados admite no tener ningún ahorro, más del triple que en 2024 (5,6%). Este aumento refleja, en palabras de Mónica Correia, CEO de Nickel España, “cómo el aumento del coste de vida sigue limitando la capacidad de ahorro de los hogares, y evidencia la importancia de contar con soluciones accesibles que permitan a las personas gestionar mejor su dinero”.
El estudio también muestra cómo los catalanes planean afrontar el incremento del coste de vida en 2025. La mejor estrategia, para el 57% de los encuestados, es reducir el gasto en productos no esenciales, como ropa, tecnología y ocio. Un 30,4% optará por reutilizar productos o comprar de segunda mano; mientras que un 24,3% buscará formas de generar ingresos adicionales, ya sea consiguiendo un segundo empleo o invirtiendo en criptomonedas.
Además, un 16,5% considera pedir un préstamo o utilizar tarjetas de crédito para cubrir sus gastos, lo que refleja hasta qué punto la situación económica está obligando a algunos hogares a recurrir a otro tipo de financiación. En este sentido, los jóvenes catalanes entre 18 y 30 años son menos vulnerables que la media nacional: el 15,4% está dispuesto a endeudarse, frente al 22,5% de la media nacional, y un 23,1% a invertir, 7 puntos porcentuales menor.
Bajas expectativas económicas: sólo el 40,9% cree que su situación mejorará
A pesar de los esfuerzos por ajustar gastos y encontrar nuevas fuentes de ingresos, entre los catalanes parece predominar un sentimiento de resignación. Un 48,7% cree que su situación económica seguirá igual que en 2024. Solo un 40,9% confía en que mejorará, mientras que un 10,4% teme que empeore.
Sin embargo, los jóvenes menores de 30 años son los más optimistas: un 61,5% espera que su situación económica mejore durante este año, mientras que tan sólo un 7,7% considera que su situación irá a peor.
Los jóvenes catalanes, los más afectados por el coste de vida: el 61,5% sufre impacto en su salud mental
El aumento del coste de vida no afecta a todos por igual, y las diferencias generacionales son cada vez más evidentes. Los jóvenes menores de 30 años son los más afectados en términos de bienestar emocional: un 61,5% reconoce que la preocupación por su situación financiera está afectando a su salud mental, una cifra que es casi 30 puntos porcentuales superior a la media de jóvenes en España.
Además, la dificultad para acceder a la vivienda es otra gran barrera para los más jóvenes. Un 46,2% de los encuestados en este rango de edad señala que su principal preocupación económica es no poder comprar o alquilar una casa, 10 puntos por encima de la media de jóvenes españoles.
En contraste, y aunque los mayores de 65 años catalanes también enfrentan incertidumbre económica, su situación es muy diferente a los jóvenes y a la media nacional de su franja de edad. Un 63,6% afirma que ha planificado bien sus ahorros y puede hacer frente a imprevistos, una cifra significativamente superior a la de los más jóvenes, donde solo el 7,7% se siente económicamente seguro. Además, también supera el 44% de la media nacional de mayores de 65 años que afirma haber planificado bien sus ahorros.