Los datos extraídos revelan cómo las aseguradoras indemnizan una media de 3.299 euros a los propietarios que sufren impagos de sus inquilinos. En los casos más extremos, las entidades han llegado a pagar 13.658 euros por compensar la falta de pago del alquiler por parte de un arrendatario.
Los desembolsos que realiza el seguro para subsanar los daños que sufren los inmuebles arrendados son modestos, en comparación. El coste medio del percance asciende a 298 euros, mientras que los casos más graves atendidos por las aseguradoras conllevaron indemnizaciones de 3.247 euros.
Estas magnitudes dejan constancia de cómo el seguro de alquiler protege a los propietarios frente a situaciones indeseadas. Les permite cubrirse tanto frente a impagos de la renta como ante daños en su patrimonio inmobiliario.
Reparto territorial de los percances
Un análisis territorial de los datos revela cómo las comunidades autónomas más pobladas (Madrid, Cataluña y Andalucía) son las que registran una mayor cantidad de percances. Juntas suman dos de cada tres incidentes. Entre tanto, La Rioja, Extremadura y Cantabria son las regiones que presentan menos siniestros en el seguro de alquiler.
Tres provincias acumulan la mitad de los percances del seguro de alquiler en España: Barcelona (30%), Madrid (17%) y Valencia (4,9%). Si el análisis toma como referencia el municipio, llama la atención cómo la ciudad de Barcelona, con algo menos de un 3,5% de la población española, presencia el 15% de los siniestros atendidos por las aseguradoras.