Exterior

Los resultados de la reunión de Estambul

· Por Sergey Sysoev (*)

Martes 20 de mayo de 2025
Una cuestión hay que tener muy presente: Todos los conflictos tienen dos partes, dos posiciones, dos argumentos y solucionar significa escuchar y comprender. El día 16 de mayo se celebró en Estambul la primera ronda de negociaciones de las delegaciones de Rusia y Ucrania. En general, no trajo nada inesperado, pero varios aspectos interesantes aparecieron en la agenda como deriva de las declaraciones de la delegación rusa. En primer lugar, los negociadores rusos repitieron lo que el presidente Putin y la dirección del Ministerio de asuntos exteriores han dicho en repetidas ocasiones.

El camino más directo y correcto para un alto el fuego es la retirada de las fuerzas armadas de Ucrania de los territorios que Rusia considera propios según la Constitución. Entonces podemos hablar de “una paz duradera y prolongada». Naturalmente, esto no causó comprensión entre los oponentes. Mientras tanto, (según los periodistas) Vladimir Medinsky, el jefe de la delegación rusa dejó muy claro a la parte opuesta que, al no llegar al acuerdo, además, según la tradición ya establecida, las condiciones de Rusia pueden volverse más difíciles al crear un área de separación a lo largo de sus fronteras. Lo que quiso decir exactamente al mismo tiempo no se especifica. Los marcos del pensamiento aquí pueden ser muy grandes. Desde las regiones de Sumy y Kharkiv (el cordón sanitario cerca de los territorios propios de Rusia) hasta más allá, de Dnepropetrovsk y Nikolaev (y allí Odessa ya está cerca).

También dejó en claro que Rusia está lista para luchar tanto como sea necesario (para una paz duradera) y preguntó sarcásticamente hasta cuándo están listos luchar ellos. En general, por ahora, en esta dirección se ve solo un callejón sin salida. Menos mal que ucranianos no interrumpieron las consultas y las partes convinieron en intercambiar propuestas sobre el tema del alto de fuego (que Kiev con el apoyo de los europeos, quisiera poner en el centro de las conversaciones e incluso convertirlo en la condición “sine qua non”. Lo que esconde este tema; ¿o no?, bajo la alfombra. El único acuerdo sustancial de verdad (y también se espera que con esto Trump tenga algo para ponerse el mérito) es un gran intercambio de prisioneros (1000 por 1000). No está mal para las partes beligerantes que no se contactaron en absoluto durante tres años de este conflicto. (Todos los intercambios anteriores mucho más reducidos se acordaron por mediación de otros países). También se acordó continuar los contactos sin especificar todavía las fechas.

Como ha comentado el jefe de la delegación de Rusia Sr. Medynskiy, la parte rusa estaba satisfecha. Por lo menos por el mero hecho de los contratos físicos entre representantes rusos y ucranianos después de los tres largos años de guerra. Lo más importante es que no se colapsaron de inmediato por la brecha muy amplia en las posturas y la reputación escandalosa de los ucranianos.

En general las negociaciones en Estambul a pesar de todas las maniobras han vuelto al mismo punto donde estas negociaciones habían rotos en el marzo del 2022. Los hechos muy simbólicos. El mismo jefe de la delegación rusa; el mismo sitio, las mismas demandas con los ajustes relacionados con la situación actual en el terreno.

Las demandas de la Federación rusa, supuestamente expresadas por el jefe de la delegación rusa Medynskiy (sin especificar la fuente de la información) son las siguientes:

1. Una Ucrania neutral similar al modelo de neutralidad de Austria: no hay tropas extranjeras ni armas de destrucción masiva en el suelo ucraniano.

2. La ausencia de reparaciones, el rechazo mutuo de cualquier reclamación por daños causados por la guerra.

3. Derechos de los ruso parlantes: Ucrania debe adoptar las normas europeas sobre los derechos de las minorías y poner fin a la «propaganda nacionalista».

4. Reconocimiento de territorios: Ucrania no debe reclamar y presentar reclamos constitucionales de Rusia en cinco regiones (Donetsk, Lugansk, Kherson, Zaporizhia y Crimea) y no oponerse a las acciones para su reconocimiento internacional.

5. La condición de un alto el fuego inmediato, las tropas ucranianas deben retirarse de todas las regiones reclamadas por la Federación rusa. Es decir, de todo el territorio de las regiones de Donetsk, Lugansk, Zaporizhia y Kherson.

Pero a pesar de muchas similitudes se puede encontrar también varias diferencias que nos podría llevar a una conclusión que Estambul 2025 ha tumbado Estambul 2022 que por una razón u otra tenía un carácter un poco forzado. Moscú lo abordó desde una posición de fuerza (en realidad no tanto), pero con la conciencia de su propia debilidad interna y con el entendimiento de que el «Plan A» no funcionó. Ahora Moscú ha llegado mucho más fortalecida político, económico y militarmente y de hecho se cerró el» contexto de Estambul», y Sr. Medinsky en realidad ha indicado (y claramente no “por sí mismo») que el «formato de Estambul» tal como está pronto puede convertirse en una cosa del pasado. Por lo tanto, «Estambul 2025» fue una victoria estratégica oculta para Rusia hasta ahora con manifestaciones externas mínimas. Pero eso no es tan importante en esta etapa. Lo que sí, importa, es que la fractura de la posición de Occidente es evidente.

El anuncio anticipado de la llamada de D. Trump a V. V. Putin también es una manifestación de procesos ocultos. Ahora se nota como se han intensificado los intentos de influir a Trump por parte de los círculos europeos y atlantistas. Conociendo a Trump, partamos del hecho de que es un hombre de palabra, pero no siempre de hecho. Por eso su postura en el transcurso y después de esta conferencia es una completa incógnita. Aunque ya hemos visto que en propio equipo de Trump se muestran tentativas de jugar a la policía bueno y malo, amenazando a Rusia con las sanciones nuevas mucho más duras (no esta clara de verdad que dureza se puede hablar después de más de 20 mil sanciones ya impuestas) y la eliminación parcial de esta “prensa sancionadora” en el caso del comportamiento flexible del presidente ruso.

En cuanto a Zelensky Donald Trump dijo que el líder ucraniano ya ahora no tiene cartas de triunfo en la mesa negociadora para resolver el conflicto en Ucrania. También le llamó «el mayor comerciante del mundo» capaz de llevar consigo unos 100 mil millones tras cada de sus visitas a los Estados Unidas. Expresó su confianza en que su reunión con Putin se podrá planificarse y llevarse a cabo; Trump rechazó la afirmación de que el comportamiento de Rusia en las negociaciones sobre el acuerdo ucraniano fue no coherente.

A Rusia en el transcurso de las negociaciones de Estambul lo más principal y fundamental es quién firmará estos documentos por parte de Ucrania. Es decir, la cuestión de la legitimidad de Zelensky permanece. Y Moscú deja en claro que hasta que no confirme su legitimidad con él (y con otras personas ilegítimas), nadie firmará nada.

«El acuerdo alcanzado sobre el intercambio a gran escala de prisioneros de guerra es un acto humanitario significativo. Al menos para eso ya vale la pena reunirse en Estambul. Las directivas de Zelensky, que dio a sus representantes en las negociaciones en Estambul, inicialmente no estaban dirigidas a una solución pacífica, sino a buscar un respiro para rearmarse y reagrupar a sus tropas. En las negociaciones no lo consiguieron. Violando su propia prohibición de negociar con el presidente Putin, Ucrania solicitó tal reunión. Al mismo tiempo, se entiende que el hecho mismo de tal reunión no dará ningún «valor agregado». Según la parte rusa se necesita proyectos significativos de tratados, que la delegación rusa solicitó a la parte ucraniana. Un» género conversacional » no funcionará así: se necesitan cosas sustantivas que serán la base de una posible solución pacífica. ¡Lo principal es que el diálogo entre las partes ha comenzado! Los rusos han demostrado a los ucranianos que esto no es tan “terrible…»

Analizando el desarrollo de las negociaciones, la prehistoria de este evento y las posturas de todas las partes involucradas se puede hacer algunas conclusiones:

1. La disposición de las partes a la diplomacia llego a ser mayor de lo que se pensaba. Más bien esperaban un escándalo obligatorio y una ruptura, pero no sucedieron. Claro que esto no equivale a la capacidad de ponerse de acuerdo (al menos en esta etapa), pero no hay un rechazo fatal.

2. El papel clave de los Estados Unidos, más específicamente de Trump. Sinceramente o no, cada uno por sus propias razones, pero tanto Moscú como Kiev consideran necesario mantenerlo como un elemento del proceso. Tiene motivos para registrar su propio éxito y afirmar que fue él quien devolvió a los oponentes a la mesa de negociaciones. Lo que sí, es evidente que todas las partes, incluso Europa en el lado de Ucrania seguirán luchando por el apoyo de Trump, para atraerle a su lado en el conflicto. Con un matiz muy importante. A Rusia es suficiente que Trump se mantiene como intermediador y la parte no involucrada directamente en el conflicto. Lo ideal si los EE. UU. se paren de momento todos los suministros de armas y municiones a Kiev y el traspaso de la información de espionaje y reconocimiento. Para Kiev y la “coalición de dispuestos” es imprescindible restaurar la unidad del Occidente colectivo roto por Trump con el pleno apoyo estadounidense de presión sancionadora hacia Rusia y el apoyo más fuerte a Kiev en todos los sentidos. No sorprende que la primera reacción en los capitales europeos a esta reunión ha sido rotundamente negativa.

3. Rusia, en general, impuso su escenario, a pesar de los intentos de otros (Ucrania, Europa, en parte Estados Unidos) de imponer el suyo. Las negociaciones se llevaron a cabo tal como lo anunció Putin. Ucrania se adoptó al formato e incluso presentó una delegación de un nivel bastante alto. Europa, con su idea de un ultimátum a Putin, se hundió: nadie recordó el tema del armisticio como condición previa, declarado por los jefes de los cuatro principales países europeos. Las exigencias de Rusia son coherentes. De hecho, desde el principio se dice lo mismo, con ajustes relacionados con la situación en el campo de batalla. Resulta que, como dijo Putin, la parte principal se mantiene, las condiciones específicas en cada próximo regreso a la discusión serán peores para el oponente.

4. Las figuras clave de todo el proceso potencial de resolución del conflicto, no importa cómo se entienda, siguen siendo (e incluso refuerzan este estatus) Putin y Trump. Todos los demás son de importancia decreciente.

5. Se ha dado un paso que puede apreciarse como bastante notable cuando se mira lo que estaba detrás y es insignificante en comparación con lo que está por delante. El cese de la guerra aún no está previsto.

Y las conclusiones aún más concretas:

– El Kremlin ha mantenido la capacidad de maniobra, el contacto comercial con Trump y avanza demostrativamente su línea de conducta.

– El Kremlin mantiene demostrativamente una distancia respetuosa de las iniciativas sobre crisis ucraniano de Washington y Beijing, manipulándolas literalmente.

– Putin confirma su interés en los contactos bilaterales tanto con Estados Unidos como con Pekín, intercambiándolos de hecho por intereses en Rusia.

– Solución de la crisis en Ucrania se ve por el Kremlin como parte del proceso del fortalecimiento del sistema de seguridad global y no se reduce a solo congelar el proceso.

– La iniciativa de la coalición de los que desean sanciones unificadas contra Rusia aún se ha retirado de la discusión debido a la falta de disposición de Trump para discutirla.

– El Kremlin continúa preparándose agresivamente para la cumbre bilateral Trump–Putin. La plataforma de Estambul satisface completamente a Rusia, sino de ninguna manera no conviene a Ucrania que las perspectivas de su preservación son muy ilusorias. Mucho en este sentido dependerá de la conferencia telefónica entre Putin y Trump el día 19.05.2025

– La coalición de los dispuestos está claramente angustiada al permitir que Putin salte de la trampa preparada para el con los acuerdos en Vaticano y encuentro de los cuatro en Kiev. Se intensifican los intentos de influir a Trump después de la cumbre en Tirana y las conversaciones sin fin entre “la coalición de dispuestos”. Es notable que en Moscú se ven estos intentos con mucho sarcasmo. Algunos comentadores comparan a los lideres actuales europeos con los críos del jardín de infancia intentando presionar a su tutor.

– Es probable que China se mueva con cautela en la calle de los intereses de Europa (tomando en consideración los intereses comerciales), manteniendo una lealtad superficial hacia Putin. Pero las relaciones con Brasil después del fiasco de Lula en Moscú probablemente se congelarán.

(*) SERGEY SYSOEV

Investigador y analista autónomo especializado en temas de relaciones internacionales y política de seguridad y defensa, así como un experto y representante en España de la Fundación Alexander Gorchakov. Licenciado en Relaciones Internacionales por la Universidad MGIMO de Moscú. PostGrado en la Academia Diplomática de Moscú.