La hipoteca variable se encuentra en vías de extinción en el mercado español. Esta modalidad de firmas que llegó a representar el 94% de las firmas hace una década, no ha parado de descender desde 2016, una tendencia que se aceleró a partir de 2021 por la subida de los tipos de interés y la incertidumbre económica. Esto ha empujado a las familias hacia las hipotecas fijas, en busca es estabilidad. En enero de 2025, solo el 35,8% de las nuevas hipotecas fueron variables –sobre todo mixtas– frente al 64,2% de fijas, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).
Su desplome no se debe a una menor demanda por parte de las familias, sino a un hecho más estructural: los bancos ya no ganan dinero con este producto. Así lo explica Ricard Garriga, CEO y cofundador de Trioteca, Fintech y mortgagetech de referencia para la búsqueda y contratación de hipotecas en España.
Para que una hipoteca variable fuera mínimamente atractiva para una entidad bancaria, explican desde Trioteca, los tipos de interés tendrían que bajar mucho más, algo que en el contexto actual no es realista. “Las variables más interesantes están en torno a Euríbor +0,5%. Pero si el Euríbor ronda el 2%, eso significa pagar un 2,5% de tipo variable. En comparación, puedes tener una hipoteca mixta con un 1,5% fijo durante diez años. El riesgo y el coste no compensan”, explica Garriga.
Según los últimos datos del INE, correspondientes a marzo de 2025, el 33,2% de las hipotecas sobre viviendas se firmó a tipo variable, frente al 66,8% a tipo fijo. Sin embargo, este porcentaje de variables incluye también las hipotecas mixtas, ya que el INE no las desglosa de forma independiente, por lo que el porcentaje real de variable es muy inferior.
El Euríbor baja, pero no lo suficiente
Según los datos correspondientes al primer trimestre de 2025 obtenidos por el Centro de Estudios de Trioteca, en marzo de 2025 el Euríbor se situó en una media del 2,41% mientras que el tipo fijo medio contratado fue del 2,25%, y el tramo fijo de las hipotecas mixtas bajó hasta el 1,63%. “Con estos datos sobre la mesa, no tiene ningún sentido optar por una hipoteca variable. Las condiciones son peores y el riesgo es mayor. Por eso casi ninguna familia la elige ya”, apunta el experto.
En mayo, a través de Trioteca, tan solo se firmaron el 0,66% de hipotecas a tipo variable. El 95,10% fueron fijas y el 4,24% mixtas. “Es la confirmación de una tendencia que ya se consolidó en 2024 y que nuestras previsiones apuntan a que se mantendrá durante los próximos meses a menos que el mercado sufra algún hecho inesperado”, señala Garriga.
¿Quién contrata todavía una variable?
Ante la pregunta ‘¿quién contrata una hipoteca variable en la actualidad? Ricard Garriga es tajante: "Si alguien firma una hipoteca variable es por dos razones: o quiere amortizar en muy poco tiempo –aunque eso sigue siendo arriesgado-, o no ha entendido lo que ha firmado”. Eso, advierte, “es preocupante”, pues “hay quien contrata lo primero que ve sin comparar opciones, y eso no tiene sentido”.
Trioteca insiste en que comparar es clave para mejorar las condiciones. En mayo, los clientes que cambiaron su hipoteca con la plataforma ahorraron de media 122 euros al mes si pasaron a tipo fijo, una cifra que se dispara en el caso del tipo mixto, con un ahorro de 262 euros mensuales. "El ahorro es enorme. Pero todavía hay muchas familias que no se saben que pueden negociar o cambiar de banco fácilmente”, señala.
Los jóvenes quieren seguridad: fijo y poco riesgo
Este cambio en el mercado también está condicionado por el perfil del nuevo comprador. “Los menores de 35 años, que representan una parte creciente de nuestros clientes, valoran la estabilidad por encima de todo. Prefieren hipotecas fijas porque están empezando su vida laboral, tienen sueldos aún ajustados y pocos ahorros, no pueden permitirse sobresaltos” destaca Garriga, cofundador de la Asociación Española de Brókeres Hipotecarios (AEBH).
En algunas comunidades autónomas, como Cataluña, ya se han dado pasos: desde junio, los menores de 35 años pagan solo el 5% de ITP (en lugar del 10%) al comprar su primera vivienda. Programas estatales como los avales del ICO también ayudan. Pero desde Trioteca consideran que no es suficiente: “Las comunidades deberían eliminar el ITP para los jóvenes en su primera vivienda. Es una medida directa que permitiría a miles de familias emanciparse sin depender necesariamente de sus padres” sentencia el experto.