Los titulados en Administración y Finanzas son necesarios en prácticamente todos los sectores. Desde pequeñas empresas familiares hasta grandes multinacionales, siempre se requiere personal cualificado que gestione la contabilidad, los presupuestos, la fiscalidad o la administración general. Este perfil se ha vuelto muy valioso por su polivalencia y por su capacidad para asumir responsabilidades diversas. Además, con el crecimiento de las obligaciones fiscales y el uso de herramientas digitales en la gestión, su papel ha adquirido aún más relevancia.
El salario de un profesional con esta titulación varía mucho en función del puesto que ocupe, el tamaño de la empresa y la experiencia que tenga. Un recién graduado puede empezar con un sueldo de entre 1.400 y 1.800 euros mensuales, en funciones administrativas generales.
A medida que gana experiencia y asume responsabilidades más específicas, como la gestión financiera o el control presupuestario, el salario puede subir fácilmente a 2.000 o 2.500 euros. En casos donde el profesional trabaja en departamentos financieros de alto nivel o en sectores con mayores exigencias, los sueldos alcanzan los 3.000 euros o más.
Hoy en día, muchos buscan flexibilidad para poder estudiar y trabajar al mismo tiempo. Por eso, programas como el Grado Superior Administración y Finanzas a distancia de Davante, han ganado protagonismo. Esta modalidad admite formarse desde cualquier lugar, sin renunciar a la calidad de los contenidos ni al reconocimiento oficial del título. Es una solución perfecta para quienes necesitan adaptar su formación a sus horarios o responsabilidades familiares.
Con esta titulación, es posible acceder a puestos como técnico contable, administrativo financiero, auxiliar en recursos humanos, gestor de cobros, responsable de facturación o incluso analista de datos económicos. La variedad de salidas, sumada a la estabilidad de los trabajos administrativos, convierte la formación en una de las más seguras y rentables. Por ello, muchos profesionales continúan especializándose más adelante en áreas como la asesoría fiscal o la planificación financiera, con el fin de mejorar aún más sus condiciones salariales.
En muchas ocasiones, quienes comienzan como administrativos acaban liderando equipos o gestionando áreas completas de una empresa. Esa progresión se traduce en mejores sueldos, bonos por objetivos o acceso a puestos directivos intermedios. También hay oportunidades en el ámbito público, donde los concursos de oposición permiten asegurar una plaza estable con buenos beneficios.
Finalmente, debemos mencionar que la FP en Administración y Finanzas destaca por su capacidad para responder a lo que realmente necesitan las empresas. No se trata únicamente de aprender teoría, sino de manejar herramientas reales, conocer normativas vigentes y entender cómo se mueve la economía desde dentro. Por eso, quienes apuestan por esta formación encuentran trabajo más rápido y tienen opciones de seguir creciendo y mejorando su salario a lo largo del tiempo.