El servicio de apoyo a los clubes de la UFEC detectó que una de las cargas económicas más significativas recaía en las cotizaciones a la Seguridad Social de personal técnico y de apoyo. “El camino para conseguir tan ambiciosa meta fue claramente una maratón”, afirma Isabel Pérez Espinosa, abogada y secretaria general de la UFEC. Sin embargo, el trabajo de meses se ha traducido en un hito histórico para el deporte formativo: “El impacto de esta bonificación va mucho más allá de una cuestión burocrática: es un auténtico soplo de aire fresco que permite a las entidades profesionalizar servicios y, sobre todo, destinar más recursos a su verdadera razón de ser: formar deportistas, crear comunidad y fomentar hábitos saludables”, celebra la letrada.
Una medida fiscal para garantizar la continuidad del deporte base
La bonificación fue impulsada por la UFEC a través de la OAC, un espacio de asesoramiento gratuito y gestoría para entidades deportivas. Esta entidad, en colaboración con otros agentes del ámbito deportivo y político, se hizo eco de la necesidad de los pequeños clubes de contar con estructuras de financiación acordes a su capacidad presupuestaria, y que el grupo parlamentario Junts per Catalunya incorporó en forma de enmienda como Disposición adicional segunda en la Ley 7/2024, del 20 de diciembre del año pasado.
Esta disposición, más conocida como reforma fiscal, establece los requisitos para acceder a la bonificación del 100% de la cuota empresarial por contingencias comunes. Está dirigida a clubes, asociaciones y entidades deportivas no profesionales y sin ánimo de lucro que cuenten con trabajadores contratados como entrenadores o monitores dedicados a la formación de menores de 18 años.
La medida entró en vigor el 22 de diciembre de 2024, aunque no fue hasta principios de 2025 cuando el Ministerio de Trabajo y Economía Social publicó los criterios administrativos para su aplicación en el Boletín de Noticias RED. En dicho marco se especifican los requisitos, el marco jurídico aplicable y las referencias normativas complementarias, como la definición de “práctica deportiva” o las reglas en materia de cotización, que garantizan una aplicación adecuada de la bonificación.
Profesionalizar sin asfixiar: una visión estratégica del deporte
Desde la UFEC, esta medida se valora no solo por su impacto económico inmediato, sino por lo que representa a largo plazo: un compromiso con el deporte como herramienta de cohesión social y motor de salud pública. “La profesionalización del deporte base no debe ser un lujo, sino una prioridad estratégica para cualquier sociedad que aspire a un futuro más sano, inclusivo y cohesionado”, defiende Pérez Espinosa. Con ese horizonte, la UFEC ha reforzado sus servicios de acompañamiento para apoyar a las entidades interesadasacceder a la bonificación con plena seguridad jurídica y operativa.
“Nuestro país cuenta con un tejido deportivo excepcional, forjado en la pasión y el esfuerzo”, concluye Pérez Espinosa. “Ahora, con herramientas como esta bonificación, ese tejido tiene la oportunidad de consolidarse y crecer”, y finaliza: “Depende de todos desde administraciones hasta federaciones, clubes y la ciudadanía, el seguir empujando en la misma dirección”.