Sociedad

Hacerse la foto

SOTERRAMIENTO DE LA A-5

· Por J. Nicolás Ferrando, director de Artelibro Editorial

Domingo 31 de agosto de 2025
Madrid atraviesa en los últimos años un proceso de modernización urbana sin precedentes. La construcción de nuevas vías, corredores verdes y espacios públicos alcanza a todos los distritos, situando a la capital entre las ciudades europeas más avanzadas en planificación y ejecución de infraestructuras. En este contexto, he podido conversar en diversas ocasiones con Paloma García Romero, delegada del Área de Obras y Equipamientos del Ayuntamiento de Madrid. Su gestión, respaldada por equipos técnicos de muy distintos ámbitos, transmite la seguridad de que se trabaja con una visión a largo plazo y con criterios sólidos.

Es cierto que cualquier obra implica incomodidades inevitables para los vecinos. Sin embargo, conviene subrayar que esos sacrificios momentáneos desembocarán en mejoras sustanciales para la vida urbana y en un Madrid más habitable, moderno y sostenible.

Por ello sorprende que, en lugar de reconocer esta realidad, algunos responsables políticos opten por gestos oportunistas. La reciente visita de la portavoz socialista, Reyes Maroto, acompañada por el ministro —a tiempo parcial— Óscar López, parece responder más al afán de buscar la foto que a un verdadero compromiso con la ciudad, como es su obligación. Una actitud difícil de justificar si recordamos que, en más de una ocasión, ambos han defendido públicamente la necesidad de acometer obras como las de la A-5.

Mal que les pese a los agoreros, el Ayuntamiento de Madrid reabrió el pasado 28 de agosto, dos días antes de lo previsto, el acceso a los túneles de la avenida de Portugal y la M-30 en sentido Madrid, cerrados desde el 18 de julio por las obras de soterramiento de la A-5, destinadas a dar vida al futuro Paseo Verde del Suroeste. En apenas seis semanas se ejecutaron parte de los pilotes, la solera o losa inferior del nuevo túnel en su conexión con el actual subterráneo y las canalizaciones para enlazar con las instalaciones del futuro corredor, cuya apertura definitiva está prevista para el otoño de 2026.

El paseo de Extremadura, una de las arterias principales del distrito de Latina, se transformará en un gran bulevar peatonal que conectará en superficie los barrios de Lucero, Aluche y Las Águilas con los de Campamento y la Casa de Campo.

La cubrición de la A-5 permitirá dar continuidad al bulevar peatonalizado de la avenida de Portugal, enlazando con Madrid Río hasta la avenida del Padre Piquer. Los vehículos en superficie se reducirán en un 90 %, al igual que las emisiones contaminantes. Además de recuperar el espacio ocupado por el asfalto para los vecinos, se mejorará la movilidad peatonal, en transporte público y viaria, incrementando la seguridad y resolviendo problemas históricos de retenciones en puntos críticos como el paseo de Extremadura, Batán y Boadilla del Monte.

A principios de 2025 publiqué el libro 100 historias de Aluche y su entorno y pude comprobar de primera mano, recorriendo diversas zonas del distrito de Latina a finales de 2024, la necesidad imperiosa de esta infraestructura para el suroeste de Madrid. El proceso no será sencillo, pero Madrid tiene experiencia en convertir dificultades en oportunidades y en transformar grandes proyectos en hitos colectivos.

Porque el futuro de esta ciudad no se mide en fotos oportunistas, sino en la capacidad de imaginar y construir espacios dignos para quienes los habitan. Y en ese horizonte, Madrid ya ha demostrado que sabe mirar más allá del ruido político: hacia una ciudad verde, cohesionada y orgullosa de sí misma, que late en cada barrio y en cada calle como símbolo del progreso compartido.