Exterior

El presidente de Uzbekistán presenta nuevas iniciativas por la paz, el desarrollo y la cooperación

80ª SESIÓN ASAMBLEA GENERAL DE LA ONU

El presidente dedicó especial atención a Asia Central, que se está convirtiendo en un centro de nuevas conexiones económicas

Redacción | Martes 30 de septiembre de 2025
El 23 de septiembre de 2025, el presidente de Uzbekistán, Shavkat Mirziyoyev, intervino en la 80ª sesión conmemorativa de la Asamblea General de la ONU en Nueva York, presentando no solo los resultados de las reformas internas, sino también una serie de iniciativas internacionales destinadas a abordar problemas globales. Su discurso destacó que el mundo actual atraviesa un momento decisivo: guerras, catástrofes humanitarias, amenazas climáticas y desigualdad digital exigen una renovación del orden mundial. En este contexto, propuso reformar el Consejo de Seguridad de la ONU para fortalecer la voz de los países en desarrollo y hacer que la organización sea más eficaz frente a los nuevos desafíos.

Las transformaciones internas fueron una parte importante de su mensaje. Mirziyoyev señaló que en los últimos años el nivel de pobreza en Uzbekistán se redujo del 35 % al 6,6 %, la cobertura de la educación preescolar creció del 27 % al 78 %, y la educación superior del 9 % al 42 %. En el ámbito de la salud, se están implementando nuevos programas de prevención y tratamiento, se presta especial atención a la lucha contra el cáncer infantil y se está ampliando el acceso a servicios médicos modernos. El presidente subrayó la importancia de la política de género y recordó el Foro de Mujeres de Asia que se celebra en Taskent. Estos datos demuestran que la estrategia del "Nuevo Uzbekistán" se basa en el crecimiento del capital humano y en un desarrollo inclusivo.

El presidente dedicó especial atención a Asia Central, que se está convirtiendo en un centro de nuevas conexiones económicas. Afirmó que el comercio y la inversión entre los países de la región se han multiplicado por cinco, y propuso desarrollar corredores de transporte y energía a través de Afganistán para conectar la región con Asia del Sur y Europa. Según él, tales proyectos pueden convertir a Asia Central en un puente entre Oriente y Occidente. Para España, esto podría significar la participación en grandes iniciativas de infraestructura, nuevas rutas logísticas y energía verde.

Mirziyoyev se detuvo en detalle en la agenda global de mantenimiento de la paz. Hizo un llamamiento a no aislar a Afganistán, subrayó la necesidad de poner fin a la guerra en Gaza y de buscar una solución política, y expresó su apoyo a las iniciativas diplomáticas en torno a Ucrania. Esta postura refleja el deseo de Taskent de actuar como un mediador neutral y fortalecer la imagen de Uzbekistán como un país que aboga por el diálogo y la reducción de las tensiones internacionales.

Uno de los temas clave fue el cambio climático y el uso racional de los recursos naturales. Mirziyoyev recordó la catástrofe del mar de Aral y habló sobre la plantación de especies vegetales resistentes a la sal en una superficie de más de 2 millones de hectáreas. Anunció planes para aumentar la superficie de zonas verdes del país hasta el 80 % para 2030 y propuso celebrar un Foro Mundial sobre Ahorro de Agua bajo los auspicios de la ONU. Esta iniciativa tiene una relevancia global, considerando la creciente escasez de agua y las sequías, y puede ser de especial interés para España, que también enfrenta desafíos relacionados con el cambio climático.

La agenda digital también ocupó un lugar importante. El presidente propuso crear un mecanismo internacional de intercambio de soluciones y modelos de inteligencia artificial, que permita a los países en desarrollo acceder a nuevas tecnologías en los ámbitos de la educación, la salud y la cultura. Señaló que el progreso tecnológico debe ser justo e inclusivo, y no profundizar la brecha digital entre los países.

Entre otras iniciativas presentadas por Mirziyoyev se encuentran la organización de una Cumbre Mundial sobre Formación Profesional, la creación de un Movimiento Mundial de la Juventud por la Paz con sede en Taskent, la conversión del Foro de Mujeres de Asia en una plataforma internacional permanente, así como el desarrollo de la diplomacia cultural a través del Centro de Civilización Islámica, que se inaugurará en 2026 en Taskent. Estos proyectos están orientados a que Uzbekistán se convierta en un actor activo en la agenda humanitaria y cultural internacional.

Así, la intervención de Shavkat Mirziyoyev en la ONU demostró que Uzbekistán aspira a ser no solo un actor regional, sino también global. El presidente mostró su disposición a proponer nuevos formatos de cooperación internacional en los ámbitos de la educación, ecología, tecnologías digitales, derechos de las mujeres y políticas de juventud. Para España y Europa, este discurso abre amplias perspectivas: desde la participación en proyectos de infraestructura en Asia Central hasta la cooperación en ciencia, cultura y desarrollo sostenible. En un momento en que la Unión Europea busca nuevas direcciones estratégicas, Uzbekistán se presenta como un socio confiable y una fuente de iniciativas frescas en el escenario global.