Estos factores de presión llevan a miles de comercios electrónicos y pymes españolas a realizar importantes inversiones por adelantado en inventarios, logística y marketing para afrontar el ajetreo del cuarto trimestre, que incluye el Black Friday, Cyber Monday y la Navidad.
“El mayor reto no está en vender, sino en mantener la rentabilidad en un entorno donde cada euro cuesta más generarlo. Las pymes están atrapadas entre la inflación y unos costes fijos crecientes que reducen su capacidad de maniobra, por lo que esta campaña de Black Friday se perfila como la más cara y arriesgada de la década”, explica John Belalcázar, CEO y fundador de Impulsa CFO.
Recomendaciones para afrontar la campaña
Para ayudar a las pymes en este contexto, desde Impulsa CFO preparamos una serie de recomendaciones que pueden optimizar la campaña y asegurar el equilibrio financiero.
1. Negociar condiciones con proveedores
Extender plazos de pago, escalonar entregas o pactar descuentos por volumen ayuda a reducir el desembolso inicial. Incorporar cláusulas de devolución parcial permite evitar acumulaciones de stock no vendido.
2. Gestionar el inventario con previsión basada en datos
Analizar campañas anteriores permite ajustar pedidos por categoría y producto. La aplicación de un modelo “just in time” parcial y la planificación del destino del excedente reducen costes innecesarios.
3. Planificar financiación estacional
Las líneas de crédito alineadas al calendario de ventas permiten cubrir necesidades puntuales sin recurrir a deuda para costes estructurales. Elaborar proyecciones de caja en distintos escenarios facilita anticipar desajustes.
La clave estará en la gestión financiera eficiente
La inflación, el aumento de los costes laborales, logísticos y de marketing, junto con la presión por mantener márgenes de rentabilidad, convierten esta campaña en un reto financiero sin precedentes. Las pymes deberán realizar grandes inversiones por adelantado sin la certeza de que las ventas las cubrirán, lo que aumenta el riesgo de no generar los márgenes esperados.
Ante este escenario, las empresas deben centrarse en una gestión financiera eficiente. No solo se trata de generar ventas, sino de gestionar los recursos de forma estratégica: planificando los inventarios, controlando la tesorería y ajustando los gastos de manera precisa. Con una correcta planificación y control financiero, las pymes podrán optimizar sus recursos y aumentar sus posibilidades de rentabilidad, afrontando el Black Friday con más garantías de éxito.