“Los datos demuestran que una parte importante de los grandes premios obtenidos en juegos de azar se pierde en pocos años, principalmente por una gestión inadecuada del patrimonio”, asegura Laureano Gris, socio de Norz Patrimonia, una de las Empresas de Asesoramiento Financiero más prestigiosas del país. “Cuando el premio se planifica correctamente, puede convertirse en una fuente de seguridad económica y en una herramienta para alcanzar objetivos vitales a largo plazo”, añade.
Discreción, calma y visión estratégica
El primer consejo de los expertos es claro: prudencia absoluta. “Tras recibir un premio importante, es fundamental mantener la calma y actuar con discreción. Difundir la noticia de forma inmediata puede generar presiones innecesarias, conflictos personales o incluso riesgos de fraude”, señala Gris.
Si el décimo premiado es físico, se recomienda firmarlo cuanto antes para acreditar la propiedad. A partir de ahí, el siguiente paso debería ser contar con asesoramiento financiero y legal especializado, que permita analizar las implicaciones fiscales, definir una estrategia patrimonial y proteger el capital desde el primer momento.
¿Abandonar el trabajo de inmediato? Ganar la lotería puede ser liberador, pero antes de tomar decisiones impulsivas, como comunicárselo con estilo a tu jefe o a tus compañeros de trabajo, es importante reflexionar y actuar con inteligencia. “Sería ideal poder tomar unos días de vacaciones para evaluar bien la nueva situación y medir las consecuencias de los pasos a realizar”, comenta Gris.
Aspectos fiscales del premio
En España, los premios de loterías organizados por entidades como Loterías y Apuestas del Estado, la ONCE o Cruz Roja, están exentos de tributación por los primeros 40.000 euros. Sin embargo, a partir de esa cantidad, se aplica una retención del 20% sobre el importe restante. Las citadas entidades ya la aplican automáticamente antes de entregar el premio al agraciado.
Laureano Gris de Norz Patrimonia confirma que “se debe declarar el premio en la declaración de la Renta como un ingreso exento (si está dentro del límite de los 40.000 euros) o como ingreso gravado (por el excedente), según corresponda”. El economista también menciona que “las ganancias adicionales generadas con el dinero del premio, como intereses o inversiones, tributarán como rendimientos del capital. Además, la obtención de un premio de una cuantía importante puede afectar a la declaración de Patrimonio ya que esta grava el valor total del patrimonio neto del contribuyente al 31 de diciembre de cada año. Dado que es un impuesto cedido a las comunidades autónomas, las normas, los mínimos exentos y los tipos impositivos pueden variar según la región donde resida el premiado”.
Planificación financiera y diversificación
La planificación financiera y fiscal son fundamentales para proteger el premio y asegurar que este genere beneficios sostenibles a largo plazo. Desde Norz Patrimonia recomiendan abordar varias estrategias clave:
“Es recomendable contar con el asesoramiento de expertos financieros y fiscales para estructurar un plan integral. Este plan debe ser personalizado, considerando el monto del premio, los objetivos del ganador, su perfil de riesgo y su contexto vital. Actuar con la cabeza fría y el respaldo adecuado garantiza que el premio no solo sea disfrutado en el presente, sino que también represente un legado para el futuro”, destaca Laureano Gris de Norz Patrimonia.