Hay años que se recuerdan por grandes aperturas, otros por modas pasajeras y algunos por platos concretos, que se nos quedan grabados en la memoria. 2025 ha sido, sin duda, uno de esos años que se cuentan a bocados. Recetas aparentemente sencillas, ejecuciones impecables y ese “algo” difícil de explicar, que hace que queramos volver y que nos hace soñar con la siguiente visita.
Estos son algunos de los bocados que han marcado el pulso gastronómico del año. Platos que hablan de producto, de técnica y, sobre todo, de disfrute.
Materia Prima y sus irresistibles tacos de camarones
Los tacos de camarones de Materia Prima son un magnifica oda al producto y a un equilibrio perfecto entre frescura, textura y sabor. Cada bocado es directo, jugoso y adictivo, de esos que se comen con las manos y que se recuerdan durante días. Un plato que demuestra que la cocina honesta, cuando está bien hecha, siempre se convierte en un rotundo acierto.
📍 Doctor Fleming, 7 · 💸 50 €
La ensaladilla rusa de El Espigón
En un país donde la ensaladilla es casi una religión, destacar no resulta una tarea fácil. El Espigón lo consigue con una versión cremosa, equilibrada y llena de sabor, donde cada ingrediente tiene sentido. Una exquisita ensaladilla que nos reconcilia con los clásicos y que nos hace entender por qué nunca pasan de moda.
📍 Poeta Joan Maragall, 58 · 💸 50 €
Las tortillitas de camarones de La Giralda
Crujientes, ligeras y con el punto justo de camarón. Las tortillitas de La Giralda son un viaje directo al sur sin salir de Madrid. Un bocado popular elevado a la perfección, que resulta ideal para compartir, aunque lo más probable es que no queráis hacerlo.
📍 Claudio Coello, 24 · 💸 40 €
El donburi de anguila de Santoku
Santoku firma uno de los platos más elegantes del año con su donburi de anguila. Meloso, bien ejecutado y acompañado de un arroz impecable, esta receta es pura armonía. Una cocina japonesa con sensibilidad contemporánea, pensada para disfrutar sin prisas y con los cinco sentidos.
📍 Lope de Rueda, 6 y 16 · 💸 35 €
El huevo Dong Po de Bichopalo
Si hay un plato sorprendente en esta lista, es este. El huevo Dong Po de Bichopalo es intenso, profundo y lleno de matices. Un bocado que combina tradición asiática y técnica moderna. Un bocado ideal para paladares curiosos que buscan algo distinto sin renunciar al placer.
📍 Cristóbal Bordiú, 39 · 💸 58 €
El bocatín charnelo de Charnela
Charnela convierte un bocatín en un objeto de deseo. El bocatín Charnelo es informal, sabroso y perfectamente ejecutado. Una opción ideal para una comida relajada, que acaba siendo memorable y que demuestra que el formato no importa cuando el contenido es sencillamente espectacular.
📍 Ponzano, 8 / Avda. de los Andes, 25 · 💸 35 €
El canelón de faisán de Barbudo
Elegancia y sabor se dan la mano en este canelón de faisán. Barbudo apuesta por una cocina clásica bien entendida, con un plato reconfortante, delicado y repleto de sabor. Un bocado que habla de otoño, de tiempo y de cariño por los guisos bien hechos.
📍 Príncipe de Vergara, 57 · 💸 50 €
Los raviolis de bacalao al pil pil de Gianna Ristorante
Gianna consigue unir Italia y el norte de España en un plato sorprendente. Estos raviolis de bacalao al pil pil son cremosos, equilibrados e increíblemente ligeros. Un ejemplo perfecto de cómo la fusión, cuando se hace con respeto y talento, funciona de maravilla
📍 Eguilaz, 7 · 💸 35 €
Ocho platos, ocho direcciones y muchas razones para seguir saliendo a comer. Porque si algo nos ha enseñado 2025 es que la felicidad, muchas veces, cabe en un solo bocado. Y que algunos de ellos, por suerte... ¡Nos están esperando también en 2026!