Lo mismo ha ocurrido con el Tribunal de Cuentas, con el Banco de España y, como guinda del pastel, con el Tribunal Constitucional, lo que ha llevado a éste a adoptar la línea gubernamental de declarar constitucional la ley de Amnistía cuando la propia Constitución prohíbe los indultos generales. Se ha “olvidado” así un principio jurídico básico de que cuando se prohíbe lo menos (los indultos generales) obviamente se prohíbe lo más (la amnistía). Y dentro de esas incomprensibles sentencias, la aceptación de la modificación del delito de malversación en el caso de los ERE, lo que ha posibilitado que se vayan de rositas los socialistas que han dilapidado 680 millones de euros, de todos los andaluces, para promover la captación de votos para el partido.
Y no sólo eso, la igualdad de los españoles se ha puesto en entredicho con la expulsión del castellano de las aulas, en territorios autonómicos que tienen una lengua regional además del castellano. Asimismo, se ha privado a los ciudadanos de la igualdad económica al otorgar privilegios a los que viven en ciertas regiones autonómicas, mediante decisiones fiscales que han permitido reducir la deuda pública autonómica de Cataluña como contrapartida a sus votos para investir primero y luego para mantener en el poder al presidente Sánchez.
La actitud del gobierno de Sánchez ante la inmigración ha provocado un efecto llamada, que ha dado lugar a una inmigración descontrolada que está creando problemas sociales y acumulando dinamita que cualquier día podrá explotar, en vez de integrar a la inmigración legal.
A todo ello cabe añadir la mentira permanente, (¿alguien va creer cualquier promesa que haga Sánchez?). Al principio era rebelión, después solo sedición y luego incluso se amnistió. La pérdida de sueño si Pablo Iglesias estuviera en el Gobierno, desapareció, etc. Tenemos un presidente que se permite decir que no miente, sino que “cambia de opinión”. Pero, entonces ¿qué es mentir? Dices algo en un momento y poco después dices lo contrario. ¿Dónde está el compromiso de las promesas electorales que hiciste durante la campaña? ¿Dónde queda entonces la verdad y la mentira? Y el propio partido Socialista Obrero Español se traga todo esto con muy poquita crítica interna.
Y por supuesto la corrupción, en beneficio de las personas de su entorno y de su propio partido. Cierto es que aún no hay sentencias, pero las pruebas son cada vez más numerosas y los juicios están avanzando, aunque desde luego mientras que Sánchez esté en el Gobierno todo ello se podrá indultar.
En este contexto la convivencia democrática, que postula el preámbulo de nuestra Constitución, es imposible. Cada vez más los ciudadanos sienten que es necesario un cambio drástico de dirección, que queremos dar por superada la Guerra Civil, que queremos retornar a un Estado de Derecho desde el cual la Judicatura pueda actuar contra todo el que delinque, sea miembro o no del Poder Ejecutivo, que queremos poder estudiar en castellano en todos los territorios de España, que la inmigración esté ordenada y regulada, que no haya ocupación de pisos, etc. En suma, una serie de cambios que trascienden los niveles municipales y autonómicos y que los ciudadanos los perciben.
Por eso, no nos engañemos, las elecciones extremeñas lo han sido con enfoque nacional al igual que lo serán las próximas de Aragón y Andalucía y cualquier otra autonomía. Todas ellas son y serán unas mini generales locales, en espera de unas generales en la cual el pueblo español pueda manifestar si quiere, o no, cambiar de presidente de Gobierno y así abandonar de una vez las conflictivas políticas que Pedro Sánchez nos impone.