La sesión organizada por ASEME (Asociación Española de Mujeres Empresarias de Madrid) en CEIM Confederación Empresarial de Madrid-CEOE ha reunido a distintas empresarias con un objetivo común: mejorar la accesibilidad y el lenguaje claro en sus proyectos y organizaciones.
El encuentro ha contado con la participación de Arancha Caballero, fundadora y CEO de Nuadda Translations, experta en lenguaje claro y accesibilidad. Arancha ha sido la encargada de conducir el encuentro y compartir prácticas para transformar la comunicación.
En la actualidad, muchas webs, apps y comunicaciones cumplen con las normativas de accesibilidad, pero no se perciben como accesibles por los usuarios. Arancha Caballero subrayó que “la clave no está solo en adecuarse a la norma, sino en lograr que la información sea pertinente, encontrable, comprensible y utilizable para aquellas personas a las que va dirigida”.
Marco legal del lenguaje claro
La accesibilidad y el lenguaje claro se enmarcan, además, en un imperativo legal que exige mejorar la forma en que se informa y se presta atención a la ciudadanía, con referencias como la Directiva (UE) 2019/882 (de aplicación obligatoria desde el 28 de junio de 2025), el Real Decreto 193/2023 y otras normas recientes que refuerzan la obligación de ofrecer información y atención comprensibles.
Más allá del cumplimiento, aplicar criterios de lenguaje claro y accesibilidad aporta beneficios directos. Durante la sesión, Arancha Caballero compartió tres impactos relevantes:
- Ahorro de tiempo. Una comunicación clara disminuye malentendidos y reduce el volumen de consultas, quejas y reclamaciones, liberando recursos y mejorando la eficiencia operativa. Esto se traduce en la reducción de costes.¿Cómo aplicamos el lenguaje claro?
Según Nuadda Translations, aplicar el lenguaje claro en la empresa implica escribir y diseñar la información para que se entienda a la primera y facilite la acción. Esto se aplica con mensajes con un objetivo definido, una estructura sencilla, frases breves, verbos en voz activa y términos familiares, evitando tecnicismos innecesarios y explicando lo imprescindible. El resultado es una comunicación más usable y accesible, que reduce riesgos y mejora la eficacia tanto en la relación con clientes como en la comunicación interna.