En 2025, los bonos corporativos estadounidenses con calificación de inversión (Investment Grade) registraron una rentabilidad total del 7,8 %, y creemos que están bien posicionados para ofrecer otro año de rentabilidades atractivas en 2026. Actualmente, el rendimiento del índice Bloomberg US Corporate Bond se sitúa en torno al 4,8 %. Si bien los diferenciales frente a los bonos del Tesoro de vencimiento similar permanecen ajustados, en torno a 80 puntos básicos, siguen aportando un repunte atractivo del rendimiento total sin asumir un riesgo incremental significativo, especialmente si se tiene en cuenta que la calidad crediticia media del índice es A-.
De cara a 2026, consideramos que los bonos corporativos con grado de inversión ofrecen un potencial de rentabilidad atractivo que puede alcanzarse simplemente capturando el rendimiento actual, con la posibilidad de un beneficio adicional en caso de que se produzca una caída de los tipos de interés.
Además, los bonos corporativos constituyen un instrumento eficaz de diversificación y aportan un componente de estabilidad a las carteras, ayudando a equilibrar exposiciones a renta variable, que tiende a ser más volátil.
Desde el punto de vista fundamental, los balances empresariales se mantienen, en general, en buena forma, y empezamos a observar mejoras en los indicadores de apalancamiento. El impacto de los aranceles ha sido manejable para la mayoría de las compañías y, en conjunto, el tono para el rendimiento en 2026 sigue siendo constructivo.
Un buen ejemplo del apetito del mercado lo vimos recientemente con Broadcom, una de las primeras empresas en acudir al mercado de deuda este año, con una emisión de 4.500 millones de dólares que recibió una demanda superior a 27.000 millones. Destaca especialmente el interés por los títulos a 30 años con un rendimiento del 5,7 %. Al tratarse de un emisor con calificación A, para muchos inversores este tipo de emisión puede representar una oportunidad interesante con un riesgo contenido, sobre todo teniendo en cuenta que la Reserva Federal podría seguir adelante con algunos recortes de tipos.
También identificamos valor en el segmento de alto rendimiento (High Yield). En 2025, el índice Bloomberg US Corporate High Yield Bond registró una rentabilidad del 8,6 %, con rendimientos actuales en torno al 6,6 %. Si bien una menor calidad crediticia conlleva un mayor riesgo, una selección cuidadosa de emisores resulta clave, especialmente en un contexto en el que el diferencial entre grado de inversión y alto rendimiento se encuentra cerca de los niveles más ajustados de la historia reciente.
En conjunto, mantenemos una visión constructiva sobre la renta fija en 2026. Creemos que ofrece un perfil de valor atractivo dentro de las carteras y, además, tiende a ser menos reactiva al flujo diario de noticias que afecta a los mercados de renta variable. En este contexto, consideramos que los bonos están bien posicionados para ofrecer rendimientos atractivos en el próximo año.