Inmobiliaria

Las previsiones de obra nueva no son realistas: “España tardaría casi una década en cubrir el déficit de vivienda”

PREVISIONES CONSTRUCCIÓN MINISTERIO DE VIVIENDA

Que exista suelo disponible no significa que se esté construyendo vivienda

Redacción | Lunes 26 de enero de 2026

El debate sobre el futuro de la vivienda en España ha cobrado nuevo impulso tras los datos presentados esta semana por el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, que apuntan a la existencia de suelo urbanizado con capacidad para edificar unas 500.000 viviendas en sectores residenciales de más de 1.000 unidades. A ello se suman estimaciones que elevan a más de 6 millones los inmuebles que podrían construirse sobre suelos vacantes o urbanizables, según fuentes especializadas a partir del planeamiento vigente y análisis con imágenes vía satélite.



Sin embargo, expertos del sector alertan de que estas cifras no se traducen en producción real a corto o medio plazo. Iñaki Unsain, Personal Shopper Inmobiliario de referencia a nivel estatal y director general de ACV Gestión Inmobiliaria, subraya la disparidad entre potencial y ejecución efectiva. “Que exista suelo no significa que se esté construyendo. Hoy en España se están iniciando alrededor de 90.000, 100.000 viviendas nuevas al año según los últimos datos del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, una cifra que, aunque haya repuntado, sigue muy lejos de cubrir las necesidades actuales” advierte.
Entre siete y nueve años en cubrir el déficit
Organismos como el Banco de España han estimado un déficit acumulado de alrededor de 700.000 viviendas necesarias para equilibrar la oferta con la demanda existente en el mercado español, una brecha que se ha ido agrandando por el ritmo insuficiente de construcción en los últimos ejercicios.
Unsain advierte de que, con las tasas actuales de obra nueva, tardaría entre siete y nueve años en cubrir ese déficit estructural, “si no aumentamos de forma significativa la producción y no frenamos el crecimiento de la demanda de vivienda”. Según sus cálculos, “ni el suelo disponible ni las cifras potenciales sirven de nada si no se traduce en viviendas en construcción y finalizadas”.
De los datos a la realidad del mercado
La propia secretaría de Estado de Vivienda ha reconocido públicamente la necesidad de mejorar las estadísticas públicas relacionadas con el acceso, la oferta y la construcción de viviendas, a fin de contar con datos fiables y homogéneos que permitan diseñar mejores políticas públicas. El Ministerio ha subrayado también la importancia de consolidar un sistema público estadístico que se apoye en dicha información para analizar de forma rigurosa el mercado.
A pesar de ello, la producción de obra nueva continúa siendo claramente insuficiente frente a la demanda, lo que ha impulsado la presión sobre el mercado de segunda mano y el encarecimiento de los precios en muchas áreas urbanas en ciudades como Madrid, Valencia o Barcelona, Según Unsain, factores como los costes de construcción, incluyendo suelo, materiales y mano de obra, y los cuellos de botella administrativos en la transformación urbanística del suelo contribuyen a esta situación.
Tenemos que apostar por medidas que incrementen de verdad la oferta: desde incentivos fiscales a promotores que construyan vivienda asequible, hasta modelos de colaboración público-privada que aceleran la ejecución. No es suficiente hablar de cifras potenciales si no se facilita que ese suelo pase rápidamente a generar viviendas reales”, afirma el Personal Shopper Inmobiliario.
Urgencia de dinamizar el sector
Paralelamente al debate sobre la obra nueva, el Gobierno ha impulsado iniciativas como la creación de una empresa pública estatal de vivienda, la incorporación de activos procedentes de Sareb al parque público y el uso de fondos europeos para acelerar la construcción de vivienda social mediante métodos industrializados.
Para Unsain, estos movimientos son pasos en la dirección correcta, pero “no sustituyen la urgencia de dinamizar todo el sector, simplificar la normativa urbanística y garantizar seguridad jurídica. Si seguimos con ritmos lentos de edificación, el problema estructural de oferta no se resolverá, y pagarían el precio las familias que buscan una vivienda digna y asequible”, sentencia.