Los resultados del Barómetro Económico del Consejo General de Economistas (CGE), correspondiente al segundo semestre de 2025, muestran que, pese al crecimiento de la economía española reflejado en los principales indicadores macroeconómicos con un crecimiento del PIB en torno al 3% en 2025, una amplia mayoría de los economistas no percibe una mejora equivalente en el ámbito microeconómico. Asimismo, más de la mitad de los encuestados anticipa un empeoramiento de la economía nacional en los próximos seis meses, en un contexto marcado por la previsión de moderación del crecimiento para 2026, estimado en torno al 2,3% del PIB, no obstante, también se reconocen algunas señales de resiliencia en determinados indicadores. Estas son algunas de las conclusiones que pueden extraerse del citado Barómetro, que se ha presentado hoy en un acto híbrido.
El Barómetro económico consiste en un estudio sociológico elaborado por el Servicio de Estudios del CGE en el que, a partir de la información proveniente de una encuesta realizada a economistas colegiados/as de toda España (de diferentes edades, géneros y sectores de actividad), se valoran, entre otras cuestiones: la actual situación económica de España y de las CCAA –haciendo una comparativa con la del semestre anterior y estimando las expectativas de evolución para el primer semestre de 2026–; el comportamiento esperado de la demanda interna y el consumo de los hogares durante la segunda mitad del año; las perspectivas de empleo y ahorro; los factores que pueden estar afectando en mayor medida a la competitividad de nuestra economía; o temas de actualidad tales como el posible efecto del aumento en las cuotas del RETA, el acercamiento del final de los desembolsos de los fondos NextGenerationEU, los efectos de la bajada de los tipos de interés en la decisión de financiamiento del gasto corriente, la percepción de la calidad del empleo desde la reforma de 2021 y el traslado de los resultados macroeconómicos a los hogares.
Para el presidente del Consejo General de Economistas de España (CGE), Miguel Vázquez Taín, “los resultados del Barómetro Económico del segundo semestre de 2025 ponen de evidencia que la incertidumbre se ha consolidado como un rasgo estructural del contexto económico, tanto en el ámbito nacional como en el internacional. Pese a los buenos datos macroeconómicos, una gran parte del colectivo de los economistas no percibe una mejora equivalente en la economía de los hogares, las empresas y los ciudadanos, lo que -de nuevo- nos evidencia la necesidad de orientar la política económica hacia transformaciones de fondo que refuercen la productividad y competitividad logrando mejorar su impacto efectivo en los niveles ya mencionados”. En esta misma línea Vázquez Taín ha añadido que, “el Barómetro pone de relieve que esta coyuntura exige decisiones económicas que tengan en cuenta la realidad del contexto europeo y del país, con el fin de afrontar con éxito el ya mencionado entorno marcado por la incertidumbre, aprovechando los actuales datos de crecimiento como una oportunidad para impulsar reformas estructurales que permitan abordar desequilibrios aún no resueltos.”
Por su parte, Salvador Marín, director del Servicio de Estudios del CGE, ha indicado en su intervención “el análisis de tendencias -varios semestres- nos trasladan unos resultados consistentes con que en los periodos de mayor inestabilidad institucional o de tensión en cuestiones clave de la agenda nacional se trasladan de manera inmediata al terreno menos favorable en las valoraciones y expectativas de los economistas, con independencia del sector o la actividad en la que desarrollen su trabajo, lo que pone de manifiesto la importancia de la estabilidad y de contar con hojas de ruta claras para que la economía funcione de forma eficiente”. Además, ha subrayado que “esta vez se demuestra, ya con significatividad estadística, que la presión fiscal y los costes laborales son los principales factores que lastran la competitividad de la economía española”
Carlos Alonso de Linaje, presidente del Registro de Economistas Expertos en Marketing (EMK-CGE), ha señalado que “el Barómetro Económico se ha consolidado como un verdadero indicador de tendencias, gracias a la posibilidad de comparar resultados, construir nuevos índices y analizar su significatividad estadística”. Asimismo, ha subrayado que “los resultados ofrecen una información valiosa para la toma de decisiones y reflejan de forma directa la realidad económica percibida por el colectivo de economistas”
A continuación, se incluyen las principales CONCLUSIONES del Barómetro económico (2 do semestre 2025):
Situación de la economía española
En cuanto a la situación económica de España, más de la mitad de los economistas manifiestan de que la economía nacional “ha empeorado” aumentando hasta el 57,8 % (desde el 54,3 % en el semestre anterior). La estabilidad baja al 26,9 % (−0,5 p.p.) y las percepciones positivas descienden al 15,3 %. El índice de Evolución Económica Reciente (España) se mantiene negativo y cae de −54,8 a −62,5 (puntos × 100).
Las expectativas para España en los próximos seis meses siguen marcadas por la desaceleración: el 61 % anticipa que la situación empeorará (frente a 56,4 %, +4,6 p.p.), mientras que “seguirá igual” desciende al 26,7 % (−4 p.p.). El índice de Expectativas Económicas se sitúa en −67,7 puntos (×100), coherente con un horizonte inmediato de menor crecimiento para el año 2026 según las proyecciones de distintos organismos nacionales e internacionales.
Empleo
Sobre la evolución del desempleo, las expectativas de reducción del paro caen al 17,3 % (desde 25,5 %), mientras que aumenta la estabilidad (45,2 % vs. 41,4 %) y también sube la previsión de aumento (37,5 % vs. 33,1 %). El índice de percepción del paro se mantiene en −16,3 puntos en ambos semestres de 2025, apuntando a estabilización sin mejora adicional.
Ahorro
En relación con la capacidad de ahorro en los hogares en los próximos 6 meses, aumenta la proporción que anticipa dificultades para ahorrar hasta el 46,4 % (desde 43,5 %, +2,9 p.p.), y el índice de expectativas de ahorro vuelve a terreno ligeramente negativo en 2S-2025 (−0,9 puntos).
Competitividad de España
En cuanto a los principales factores que limitan la competitividad, la presión fiscal (75,3 %) y los costes salariales (72 %) refuerzan su posición como principales barreras percibidas, con aumentos frente al semestre anterior. También gana peso el precio de la energía (58,5 %) y el paro pasa a percibirse como más incidente (47,7 %). En CCAA, se mantiene el liderazgo de presión fiscal (64,6 %) y costes salariales (67 %) como barreras principales.
Otras cuestiones de actualidad
En relación con la propuesta hecha por el gobierno referente al aumento de las cuotas del RETA, esta recibe una valoración ampliamente desfavorable: el 66,7 % considera que afectará negativamente y solo el 4,5 % estima que no tendrá ningún efecto negativo.
Respecto a los efectos en la economía del final de los desembolsos NextGenerationEU. Predomina la expectativa de impacto adverso sobre el crecimiento: el 60,8 % anticipa un efecto negativo y solo el 5,8 % considera que no habrá ningún efecto negativo
Respecto a la bajada de tipos de interés de referencia y su relación con la decisión de financiamiento para gasto corriente. La influencia declarada es reducida: la respuesta modal es “no ha influido” (42,6 %). Un 28 % reporta influencia moderada, mientras que los tramos altos (“bastante” y “mucho”) suman 16,3 % (11,6 % y 4,7 %).
Por lo que se refiere a la percepción de la calidad del empleo tras la reforma laboral de 2021. La valoración mayoritaria es negativa: el 59,9 % considera que ha empeorado frente a un 24,7 % que aprecia estabilidad y un 15,4 % que percibe mejora.
Y finalmente respecto a traslación del crecimiento a la economía micro (hogares, empresas y contribuyentes). Predomina el escepticismo: el 47,6 % elige el nivel 5 (“no se ha trasladado en absoluto”) y el 25,9 % el nivel 4, de modo que más del 73 % considera que el crecimiento se ha trasladado poco o nada. En el extremo opuesto, solo el 13,8 % (niveles 1 y 2) percibe una traslación significativa, y un 12,7 % se sitúa en el punto intermedio.