Acaba de dejarnos uno de los más eficaces comunicadores del cine, la televisión y el teatro en España. Capaz de hacernos reír y de llorar, dominaba la comunicación con el espectador desde la interpretación, la canción, los monólogos y el humor. Pareja inseparable en el cine de Andrés Pajares, se forjó en el arte de saber hacer felices a los públicos. “Hay una gran diferencia entre el profesional que se sube a las tablas para interpretar y el que sabe romper la cuarta pared y llegar al espectador para hacer creíble su persona” opina el analista de expresión y lenguaje, Julio García Gómez, director de comunicación de la Fundación Casaverde”.
Esteso ha sido el cómico por excelencia en una España difícil, en que lo grotesco a veces se apoderaba de lo admirable. Era complicado hacer reír al público, marcando unos límites para caer bien a hombres y mujeres adultos, más jóvenes y hasta a los niños. Este es el secreto de un buen cómico, saber llegar a todos y hacer creíble lo que dice delante de una cámara.
Su capacidad de creación e improvisación, han hecho de Fernando Esteso un personaje imprescindible en la Televisión Española de las Galas de Fin de Año. Maestro de la palabra, pero también del gesto, ha sabido aunar el mensaje verbal y gestual para hacer de la mueca un artífice de la interpretación.
Su reconocimiento en el teatro, especialmente en la revista, fue seguido del éxito en la televisión y el cine, que queda en deuda con él, porque más allá de aquellas películas de consumo que interpretó, le debe un “Lazarillo de Tormes” por ejemplo, que sin duda, habría podido interpretar con destreza y capacidad creadora.
Su versatilidad ha ido del canto a la escena. Sabía coger un micrófono para imitar a los cantantes de moda de la época y crear personas de ficción que nos parecían hasta reales.
“Esteso es un comunicador excelente, domina y controla la escena”, opina García Gómez, y además posee la rara habilidad de hacernos reír con complacencia en las situaciones más adversas o cotidianas.
Fernando Esteso ha sabido estar en lo más alto y adaptarse a la sencillez del teatro local. Adiós a un gran comediante que hizo arte de la interpretación.