La movilidad en la capital española está en continuo cambio, impulsada por una creciente concienciación sobre la sostenibilidad y la eficiencia urbana. La electrificación avanza de la mano de los vehículos híbridos y la micromovilidad se afianza, aunque persisten los retos sobre la convivencia entre distintos modos de transportes.
Según la edición 2025 del Foro de Movilidad de Alphabet, compañía de movilidad corporativa del Grupo BMW, Madrid y su Área Metropolitana muestran una destacada preferencia por la movilidad eléctrica: un 42% de madrileños la ven como la solución ideal para la movilidad en la ciudad, 6 puntos porcentuales por encima de la media nacional (36%). Este optimismo se refleja también en un uso más intensivo del transporte público y una adopción significativa de la micromovilidad, consolidándose como ciudad referente en el país. Además, la renovación de vehículos en el área metropolitana de Madrid es más rápida que la media nacional, con un 10% de los madrileños cambiando su coche en menos de 4 años, frente al 7% de media en España.
Hábitos de movilidad en Madrid
El transporte público es un pilar insustituible en Madrid: el 53% de los madrileños utiliza el autobús y el 67% el metro de forma habitual, consolidando su papel como eje central en el día a día de la ciudad, especialmente entre los jóvenes de 18 a 30 años. El desplazamiento a pie (62%) se mantiene como la segunda forma más habitual de moverse en Madrid, en línea con la tendencia nacional (65%).
Mientras que el 56% utiliza su vehículo como medio de transporte habitual, solo el 40% de los madrileños utiliza su propio coche para los desplazamientos al centro de la ciudad. A pesar de esto, la frecuencia de cambio de vehículo en Madrid es más elevada que la media nacional; el 10% de los madrileños cambia su coche en menos de 4 años, un dato que supera la media del resto del país (7%).
El uso de coche compartido en Madrid registra un 28% de usuarios, por debajo de la media nacional del 31%, pero destaca el uso las aplicaciones de carsharing, con un 46% frente al 37% en el resto del país. El 56% de los madrileños comparte coche con compañeros de trabajo y/o amigos, un dato ligeramente superior a la media española (69%).
Los híbridos lideran la transición eléctrica
Madrid destaca por su visión favorable de la movilidad eléctrica. El 42% de los madrileños percibe el coche eléctrico como la solución ideal para la movilidad urbana, un porcentaje significativamente superior al 36% nacional. Este optimismo se traduce en un uso más elevado: el 22% de los madrileños ya utiliza vehículos eléctricos de forma regular u ocasional.
La intención de compra de nuevos vehículos en la capital muestra una clara preferencia por los híbridos (43%) y los híbridos enchufables (16%), mientras que el vehículo 100% eléctrico se sitúa en un 9%. Aunque el interés en la electrificación es alto en Madrid, persisten barreras. La autonomía limitada es la principal preocupación local, mencionada por el 32% de los madrileños, superando el 26% a nivel nacional. En cuanto a la infraestructura de recarga, el 30% de los madrileños dispone de un punto en su garaje privado, y un 49% depende de puntos de recarga de terceros, ligeramente por encima de la media nacional (51%).
La micromovilidad se abre camino en las ciudades
Un 27% de los madrileños utiliza habitualmente patinetes, bicicletas o motos eléctricas. Este fenómeno es claramente generacional, con los jóvenes de entre 18 y 30 años como principales impulsores de esta tendencia en la capital.
Sin embargo, este auge de la micromovilidad plantea también desafíos de convivencia: solo el 42% de los madrileños considera que la capital está adaptada para la interacción entre los distintos modos de transporte, un porcentaje inferior a la media nacional del 48%. Esta percepción se refleja en que un 78% de los ciudadanos en Madrid apoya la restricción de patinetes en determinadas calles, una cifra similar a nivel nacional, lo que subraya la búsqueda de un mayor equilibrio en el uso del espacio público.