El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció este martes la intención del Ejecutivo de prohibir el acceso a plataformas digitales y redes sociales a menores de 16 años, en el marco de una estrategia estatal para reforzar la protección de la infancia y la adolescencia en el entorno digital. La propuesta se enmarca en un debate creciente a nivel europeo sobre la responsabilidad de las grandes plataformas tecnológicas y los efectos de sus modelos de negocio en la salud, el desarrollo y los derechos de las personas menores de edad.
Ante este anuncio, la cooperativa de telecomunicaciones Somos Conexión valora positivamente que la protección de la infancia y la adolescencia en el entorno digital haya escalado, por fin, a la agenda política estatal, al tiempo que reclama que el foco del debate se sitúe en el modelo de las plataformas y en su responsabilidad legal.
“En Somos Conexión celebramos que la salvaguarda de la infancia y la adolescencia en el entorno digital haya escalado a la agenda política estatal. Esta medida valida y normaliza una demanda social creciente impulsada por una base cada vez más amplia de familias concienciadas, ya que el peso de la prevención no puede recaer exclusivamente sobre los hombros de la educación digital o el acompañamiento familiar”, afirma Mercè Botella, fundadora y coordinadora de la operadora de telefonía e internet ética Somos Conexión.
En este sentido, Botella subraya la necesidad de desplazar el eje de la responsabilidad hacia las propias plataformas: “Es imperativo trasladar el foco de la responsabilidad individual hacia la responsabilidad corporativa, exigiendo rendición de cuentas legal a las plataformas por el diseño deliberadamente dañino de sus productos”.
No obstante, desde la cooperativa expresan dudas sobre la viabilidad y el alcance real de las medidas anunciadas y reclaman mayor concreción por parte del Gobierno. “Dudamos de si las medidas propuestas son viables y esperamos que no se trate simplemente de ruido mediático preelectoral. Estamos expectantes por conocer los próximos pasos y, especialmente, las alianzas entre países necesarias para presionar a las plataformas y lograr que las medidas se cumplan de forma eficaz”, añade Botella.
Finalmente, Somos Conexión insiste en que el debate no puede limitarse a una cuestión estrictamente etaria, sino que debe abordar de manera estructural el modelo tecnológico actual. “¿Qué ocurre a los 17, a los 25 o a los 60 años? No basta con cerrar la puerta al ‘salvaje oeste digital’ a los menores de 16; necesitamos transformar el modelo. La tecnología debe estar al servicio de las personas, no de algoritmos diseñados para la adicción y para la propagación de noticias falsas y discursos de odio”, concluye.
Desde la cooperativa recuerdan que, si las redes sociales fueran entornos seguros y educativos, no sería necesaria una prohibición: “La prohibición es la respuesta a un modelo de negocio tóxico que no ha querido autorregularse”.